Algunos de los corporativos multinacionales más importantes que operan en México, Argentina y Brasil perciben un mayor riesgo político en estos países que en el 2010, de acuerdo con la encuesta bienal que aplica el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA, por su sigla en inglés), que es el órgano desconcentrado del Banco Mundial, y The Economist Intelligence Unit.

No obstante, descartan que sean factores determinantes para motivar una salida de sus negocios en alguno de estos territorios, según lo referido en la encuesta 2012 sobre Inversión mundial y riesgo político.

El documento, difundido desde Washington, precisa que los mayores riesgos políticos que consideran las empresas para invertir en estos tres países de América Latina son la incertidumbre sobre el cumplimiento de contratos; cambios regulatorios adversos; restricciones en transferencias de divisas, así como algún tipo de disturbio civil.

En el documento no precisan la situación particular de ningún país, pero van desagregando cada uno de los riesgos políticos identificados en las principales economías latinoamericanas.

Acerca de la violencia política y los disturbios, los investigadores del Banco Mundial afirmaron que en este tipo de ambientes suele conducir a una pérdida económica para los inversionistas, sobre todo en el ramo turístico.

Para todas las economías emergentes, enfatizaron una preocupación por la falta de empleo, la desigualdad social, así como los precios elevados de los alimentos, pues consideran que pueden dar lugar a disturbios civiles y violencia política .

Los investigadores explicaron que en el extremo, las turbas sociales pueden dañar los negocios, las propiedades de los inversionistas e interrumpir el desarrollo del negocio.

Sin embargo, refieren que el riesgo de expropiación directa ya se presentó en Argentina, en el transcurso del 2011 al año en curso, cuando el gobierno sudamericano nacionalizó a la empresa petrolera YPF, donde había una alta participación de la española Repsol.

LATAM, PRIVILEGIADO IMÁN

La encuesta, levantada entre más de 194 firmas globales, detectó que a nivel general los países receptores de América Latina y el Caribe han sido una región privilegiada al mantener a la alza el atractivo para la inversión productiva durante el 2011 y el 2012.

Estimaron que el flujo de inversión productiva a la región fue marginalmente más alto de 26% anual que se incrementó en el 2011 .

En el 2011, se registraron flujos de Inversión Extranjera Directa a la región por 158,300 millones de dólares. El principal receptor fue Brasil, que ingresó 45.19% de los recursos, y el segundo fue México, que recibió 12.3% del total del flujo que llegó a los países de la región.

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