El primer ministro italiano Silvio Berlusconi y el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero confirmaron la necesidad de defender al euro de los ataques especulativos y fortalecer el gobierno económico de la Unión Europea (UE).

'Italia y España están de acuerdo sobre el hecho de que Europa se ha comportado bien en la defensa del euro, que es nuestra moneda y que debemos defenderla de los ataques de la especulación internacional', declaró Berlusconi en rueda de prensa conjunta con Rodríguez Zapatero.

Por su parte, el presidente del gobierno español remarcó que para reforzar el euro no existe una vía nacional, sino estrictamente europea.

'Tenemos por delante en las próximas semanas y en el próximo Consejo Europeo retos de gran magnitud, como es construir la parte del edificio que nos falta para esa política coordinada y para tener instrumentos que eviten desequilibrios macroeconómicos', declaró.

A su vez, Berlusconi dijo que la Unión Europea 'se comportó bien en la defensa del euro', pero indicó que para el futuro se requiere 'una gobernabilidad muy precisa'.

'Nosotros vemos con confianza a España y a su débito público limitado. Soy envidioso porque el nuestro es el doble', ironizó.

Al final de la conferencia de prensa conjunta y antes de pasar a la sesión de preguntas, Berlusconi abandonó la sala.

'Dejo a José Luis ante las preguntas de los periodistas españoles, sobre todo en lo que se refiere a la visita al Papa y lo saludo como se saluda a un santo, porque habiendo recibido apenas la bendición del Papa está en una situación de gracia', dijo.

Rodríguez Zapatero explicó que en el encuentro con Berlusocni también se habló de los ajustes presupuestarios decididos por ambos países.

Confirmó que en la audiencia privada que tuvo esta mañana con Benedicto XVI en el Vaticano se habló de la crisis económica y de la necesidad de que existan reglas que permitan que la economía esté al servicio de las personas y no de la especulación.

Agregó que con el Pontífice también habló de la relación entre la UE y El Vaticano.

RDS