El bajo crecimiento del Producto Interno Bruto de México constituye una debilidad crediticia en el nivel actual de calificación que Standard & Poor’s (S&P) tiene sobre el país, informó la agencia en un documento en el cual ratificó las calificaciones soberanas de la nación de largo plazo en moneda extranjera de BBB+ y en moneda local de A .

La calificadora afirma que debido a que una tercera parte de los ingresos presupuestales totales del país todavía proviene del sector de hidrocarburos, el gobierno mexicano es vulnerable ante la volatilidad de los precios del petróleo. Además, la base tributaria no petrolera es baja, 10% del PIB .

Pese a este escenario, explica, México ha logrado combinar una creciente tradición de políticas macroeconómicas prudentes con un ambicioso conjunto de reformas que buscan impulsar las perspectivas de crecimiento del país y reforzar su flexibilidad fiscal.

Refiriéndose a los instrumentos de cobertura contratados por el gobierno para el siguiente año con el fin de protegerse ante la volatilidad de los precios del crudo, la agencia enfatiza que en caso de que la baja cotización del petróleo sea permanente, el gobierno tendría que ajustar su inversión pública.

La dependencia de los ingresos fiscales petroleros explica el hecho de que la política fiscal de México sea procíclica, lo que constituye un impedimento importante desde la perspectiva de la calificación crediticia , acota.

Ayotzinapa

Refiriéndose a la desaparición y muerte de los 43 normalistas en Iguala, Guerrero, en septiembre pasado, la calificadora indica que aunque la violencia no es nueva en el país, lo acontecido generó cuestionamientos sobre la capacidad del gobierno para lidiar con este fenómeno y sobre el impacto que pudiera tener sobre las perspectivas económicas.

La menor popularidad del gobierno podría afectar marginalmente su capacidad para implementar su agenda de política económica, pero dado que la mayoría de las reformas importantes ya se aprobó, no esperamos que su efecto se vuelva crítico .

Respecto de la reforma energética, indica que ésta atraerá inversiones significativas para todo el sector y no prevé que la baja en los precios del petróleo frene la inversión en las primeras licitaciones que se esperan en el 2015, ya que todas se relacionan con la explotación convencional de campos petroleros. Las operaciones no convencionales, cuyas licitaciones se supone que se anunciarán no antes del 2016, podrían estar en riesgo si persisten los actuales precios bajos del petróleo .

La calificadora espera un crecimiento real del PIB de México de 2.2% en el 2014 y de 3.2% en el 2015, niveles más altos frente al 1.4% en el 2013. Este crecimiento todavía modesto refleja el repunte de la economía de Estados Unidos y la revisión de algunos factores excepcionales en México apuntalaron el bajo crecimiento en el 2013. El PIB per cápita del país se mantiene en un moderado nivel de 11,000 dólares .