Buenos Aires.- Argentina flexibilizó minimamente el cepo cambiario al limitar la compra de divisas a 2,000 dólares mensuales o el equivalente al 20% de los ingresos, en medio de la incertidumbre sobre sus finanzas que inquieta a los mercados emergentes.

"Podrán comprar hasta 2,000 dólares mensuales todos los trabajadores, monotributistas (profesionales) y autónomos (empresarios pequeños) con ingresos declarados ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP)", dijo el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

Todas las operaciones deberán ser autorizadas por la AFIP mediante un trámite a través de su portal web, como rigió en 2011 durante un breve período hasta que el gobierno prohibió por completo la venta de dólares para ahorro.

Esta medida significa que, por ejemplo, un trabajador que gana 10,000 pesos (1,200 dólares) sólo podrá comprar 250 dólares mensuales para tenencia o ahorro.

No podrán adquirir divisas en bancos y casas de cambio quienes declaren ingresos mensuales menores a 7,200 pesos (900 dólares) y tampoco las empresas o grandes inversionistas, según la reglamentación.

Los cambios habían sido anunciados el viernes, luego de que la devaluación del peso argentino se disparara 15% en la semana, en un marco de turbulencias que alcanzan también a la lira turca, la rupia india y otras monedas de países emergentes.

CRECEN DUDAS SOBRE EMERGENTES

Las dudas sobre los emergentes se dejan notar cada vez más en los mercados y este lunes las principales bolsas europeas cerraron en baja.

Jeroen Dijsselbloem, el presidente del Eurogrupo, que reúne a los países de la zona euro, dijo estar "preocupado" por las turbulencias financieras que atraviesan Argentina o Sudáfrica.

La rebaja de las expectativas de crecimiento en China y el cambio de la política monetaria de Estados Unidos, que está pasando de una extrema flexibilidad y vocación de estímulo, con bajos tipos de interés, a un gradual endurecimiento, aumentan la presión sobre estos países.

El peso argentino cerró estable este lunes a 8.01 unidades por dólar y el marginal 'Blue' aumentó 20 centavos a 12,20 pero con escasas operaciones, según diarios económicos.

APUESTA RIESGOSA

"El Gobierno abrió una ventana. Es una apuesta fuerte y riesgosa. Las reservas todavía están fuertes. Pero si no aumentan, tendrá que tomar más medidas restrictivas", dijo a la AFP Dante Sica, de la consultora Abeceb.com.

Seguirá en vigencia, en cambio, el recargo impositivo del 35% para las compras con tarjeta y turismo en el exterior, pese a que el viernes se había anunciado que bajaba a 20%.

Sobre la compra de divisas pesará un anticipo de impuestos del 20%, pero el comprador quedará exento del recargo tributario si deposita los dólares en un banco durante 365 días.

"Esto no será la desaparición del 'Blue' (dólar paralelo o mercado negro). Todo dependerá de cuánto se abra el grifo (de dólares) y el grifo se está abriendo bien poco", dijo a la televisión Rodrigo Alvarez, de la consultora Analytica.

Pablo Tigani, director de la consultora Hacer, dijo a la AFP que "en la medida en que el público pueda demostrar que los pesos que están en su poder están declarados en la economía formal, la presión que había sobre el dólar ilegal va a ceder".

El atesoramiento del Banco Central cayó de 52,000 a 29,000 millones de dólares en los últimos tres años.

El gobierno argumenta que las reservas caen porque las usa para pagar la deuda.

También sostiene que no ingresan divisas porque los ricos exportadores de cereales retienen unas 11 millones de toneladas, equivalentes a 4.000 millones de dólares, que deben liquidar ante el Banco Central.

Las exportaciones agrícolas son la gran fuente de reservas para la autoridad monetaria.

TENAZ INFLACIÓN

Los expertos señalan que estas medidas -que el gobierno había dicho que no iba a tomar- son insuficientes. Advierten incluso que la devaluación del peso podría a la postre hacer disparar los precios en un país con una inflación anual que ronda el 30%, según las consultoras privadas, la segunda más alta de América Latina.

La semana pasada se produjo la mayor devaluación en el país desde 2002, cuando el país sufría el colapso del régimen de cambio fijo de los años 90.

El gobierno llevó al peso a 8.01 por dólar y dijo el viernes que este valor era compatible con su política económica.

Los mercados y las empresas venían ejerciendo gran presión sobre el gobierno, al advertir que el tipo de cambio no acompaña la inflación galopante y la economía pierde competitividad.

El gobierno, no obstante, reconoce una inflación casi tres veces menor que la estimada por las consultoras, pero sus datos son fuertemente cuestionados en la sociedad e incluso por el FMI.

La economía argentina sigue con alto consumo, pero su déficit fiscal ronda el 5% del producto bruto, según consultoras.

APR