La Comisión Europea (CE) aprobó los planes de ajuste fiscal adoptados por 12 países de la Unión Europea, entre ellos España y Portugal, por considerar que han actuado de acuerdo con las recomendaciones para reducir sus déficit excesivos.

En el caso específico de los programas de España y Portugal, la CE concluyó que los objetivos fijados por ambos gobiernos son lo debidamente ambiciosos e implican un saneamiento presupuestario sustancial .

Sin embargo, el comisario europeo de Economía, Olli Rehn, pidió que expliquen de manera detallada las medidas concretas que pretenden tomar en sus presupuestos del 2011 para lograr el recorte de gastos al que se comprometieron.

El compromiso español es de un recorte equivalente a 1.75% del PIB, el portugués es de 1.5% del PIB.

Rehn reiteró la importancia de que todos los países europeos realicen reformas estructurales.

Los objetivos presupuestarios actuales, incluidos los objetivos revisados de España y Portugal, parecen garantizar una política fiscal global correcta en la Unión Europea (UE) , dijo.

Pero resulta evidente que hay que avanzar de manera más decidida en el programa estructural , agregó.

El comisario indicó que los ministros de Economía de la UE deberán entablar un debate profundo sobre la situación financiera del bloque y hacer nuevas recomendaciones durante una reunión que tienen prevista para julio próximo.

Fueron respaldados también el avance en consolidación fiscal de Bélgica, República Checa, Alemania, Irlanda, Francia, Italia, Holanda, Austria, Eslovenia y Eslovaquia.

Además, la CE inició medidas disciplinarias contra Chipre, Dinamarca y Finlandia por concluir que sus déficit pasarán este año el límite de 3.0% del PIB, como lo dicta el Pacto de Estabilidad.

Francia y Alemania forman un frente común

Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, cedió a las demandas de Alemania para endurecer las normas presupuestarias en Europa.

Tras conversar en Berlín con la canciller alemana Angela Merkel, Sarkozy aceptó una propuesta de Alemania para que a los países de la zona euro que violen reiteradamente los límites de déficit fiscal se le puedan suspender sus derechos de votación en el bloque, aun cuando esto implique cambiar el tratado de la UE.

El Mandatario también cedió a la propuesta alemana respecto de que un gobierno económico más cercano debería involucrar a todos los 27 miembros de la Unión Europea y no sólo a los 16 países que pertenecen a la zona euro, como pretendía Francia.