A partir del 4 de febrero, los precios de la gasolina y el diesel no deberán tener un incremento tan alto como el que se vio en enero (de 20% en promedio) e incluso podrían disminuir, coincidieron analistas.

Marco Oviedo, economista en jefe de Barclays México, explicó que lo anterior se debe a que el tipo de cambio y el precio internacional del petróleo que son parte de las variables que se consideran en la fórmula que se utiliza para establecer los precios finales de los combustibles no subieron de manera significativa.

El tipo de cambio está en 20.58 pesos por dólar, menor al del cierre del año pasado; lo mismo sucede con el precio del crudo, por lo que el ajuste (en combustibles) puede ser muy limitado, incluso hasta el precio puede bajar. De cualquier forma, hay que ser cautelosos , manifestó.

Refirió que lo mejor que puede hacer el gobierno federal es mantener en la agenda la liberalización de los precios de los combustibles e indicó que si bien el proceso puede durar dos años, quizá se pueda considerar hacer ajustes más suaves con miras de no ser tan agresivos.

Raymundo Tenorio, economista del Tecnológico de Monterrey, expuso que este fin de semana, no tendría que haber un ajuste significativo en los precios de la gasolina. Si las variables se mantienen con pocas alzas, el precio de la gasolina tendría que bajar 1 por ciento , sostuvo.

Este viernes, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dará a conocer los precios máximos de la gasolina y el diesel en las regiones del país, donde no se han liberado a 100 por ciento. Estos cambios se harán de manera semanal y a partir del 18 de febrero se ajustarán de manera diaria.

Magna podría subir 75 centavos

Luis Adrián Muñiz, subdirector de análisis de Vector Casa de Bolsa, comentó que si Hacienda no altera el estímulo fiscal que plantearon para enero, entonces la gasolina tendría que subir al menos 4.5% en la Magna, esto serían alrededor de 0.75 centavos, pero si deciden modificar el estímulo fiscal, entonces el incremento sería variado.

Puede ser un incremento de 0.5, de 1 o 2% o incluso puede bajar. Ésa es la gran incertidumbre que hay, depende de cuánto la Secretaría de Hacienda decida dejar de estímulo fiscal para este periodo .

Refirió que si Hacienda estuviera dispuesta a sacrificar más el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a la gasolina, podría bajar, pero sería un costo fiscal muy importante, pues no existen las condiciones para hacerlo. Sería una mala señal para las calificadoras y para el mercado en general que metan presión a las finanzas públicas .

Si la SHCP estuviera dispuesta a sacrificar más el IEPS podrían anunciar una disminución (...) Espero que para la Magna el incremento sea de 75 centavos, dado que el IEPS es de 3.20 pesos; entonces, la SHCP tiene esos recursos para hacer ajustes. En la Premium no creo que haya cambios , manifestó.

El impacto más fuerte ya pasó

Carlos González, director de Análisis y Estrategia Bursátil en Monex Casa de Bolsa, consideró que el impacto más fuerte ya pasó y fue precisamente en enero, por lo que en los próximos meses se verán incrementos más moderados y asimilados por el consumidor.

El impacto más fuerte ya lo vimos y las variables, como el tipo de cambio, han mejorado. Me parece que, de fondo, la liberación de los precios de la gasolina es algo bueno para México porque elimina los subsidios y busca que seamos más competitivos , dijo.

Muñiz recordó que los precios de enero y febrero tuvieron un ajuste para reflejar las condiciones del mercado de petróleo a nivel internacional. Esto era necesario para hacer atractiva la venta de gasolina a terceros y hubiera cierta competencia en el mercado. Todavía no estamos liberando, sólo se está ajustando el precio .

En la primera quincena de abril es cuando realmente se observará qué tan preparado estaba el mercado para empezar a liberar los precios y ver cómo se comporta el mercado cuando Hacienda ya no meta un precio máximo , expuso.

Marco Oviedo, directivo de Barclays, concluyó que cuando un sector se abre a la competencia, los ajustes que se hagan serán complicados en un inicio, pero en el largo plazo siempre van a generar los beneficios que se están buscando, como un mercado eficiente de combustible que refleje los verdaderos costos y se logren grandes inversiones.

Panorama optimista

Banco Base ya no ve aumentos importantes en combustible

Banco Base estima que, en caso de que hoy se anuncie un nuevo incremento al precio de las gasolinas, éste sería mínimo y no prevé alzas tan fuertes en el resto del año.

Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de la institución, consideró que un posible nuevo aumento sería, a lo mucho, de 0.5 por ciento. Ello, explicó, como consecuencia de que la depreciación del peso se ha estabilizado, e incluso la moneda mexicana ha recuperado terreno en los últimos días. Aunado a ello, el precio del petróleo ha bajado.

De hecho, afirmó, de seguir el tipo de cambio en niveles similares a los de ahora, lo mismo que los precios del crudo, en el segundo anuncio del mes que se espera para el 10 de febrero el costo de los combustibles podría bajar hasta 2 por ciento.

Para el 10 de febrero, si se mantuvieran las condiciones como están ahorita, debería bajar el precio de la gasolina , observó.

La especialista consideró que, además de 20% que aumentó la gasolina a inicios de año, a lo largo del 2017 subiría otro 8%, lo que sumaría 28% en todo el año, y ese ya sería su pico.

Aclaró, empero, que esto sólo si el tipo de cambio se mantuviera en alrededor de 20 pesos por dólar y el precio del petróleo entre 58 y 65 dólares por barril, como es la estimación de Base hasta el momento.

No obstante, puntualizó que todo puede pasar si al presidente de Estados Unidos se le ocurre hacer comentarios que vuelvan a impactar en el tipo de cambio, aunque, dijo, éstos cada vez son menos creíbles en el mercado cambiario.

PIB crecería entre 1.8 y 2.0%

En conferencia de prensa, Gabriela Siller informó que Banco Base modificó al alza su pronóstico de crecimiento del PIB para el 2017, de 1.2% en su estimado previo a entre 1.8 y 2 por ciento. Esto, explicó, como consecuencia principalmente de que la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), al menos por el momento, se ha aplazado.

Insistió, sin embargo, en que con el presidente de Estados Unidos todo puede pasar y, al mismo tiempo, consideró que este periodo de gracia puede aprovecharse para que México diversifique sus mercados e impulse la industria turística.

Aunque planteó diversos escenarios con el efecto Trump, la economista de Banco Base refirió que el más probable para ellos en este momento es uno en el que el gobierno de Estados Unidos aumente el gasto en infraestructura, renegocie el TLCAN, deporte a pocos indocumentados y se mantenga el alza en el envío de remesas, entre otros factores. En este marco es en el que el PIB crecería 1.8% y el tipo de cambio se ubicaría en alrededor de 20 pesos por dólar. En cuanto a las remesas, su estimación es que sigan al alza, al menos, en el primer semestre. (Con información de Edgar Juárez)