El uso de monedas digitales o criptomonedas en Alemania es marginal y carece de reconocimiento oficial; pese a ello, hay varias páginas alemanas en Internet que anuncian criptomonedas y actúan como fondos de inversión en moneda virtual.

Además se encuentran noticias sobre el supuesto reconocimiento del gobierno alemán del dinero virtual, pero la realidad en este país europeo es otra.

El banco central de Alemania, Bundesbank, lanzó en febrero pasado una advertencia sobre las monedas digitales a las que consideró como “objetos especulativos” que entrañan riesgos y su valor cambia rápidamente. Altos funcionarios de los órganos de vigilancia monetaria de Estados Unidos y Alemania impartieron una negativa al bitcoin en noviembre del 2017, de acuerdo con información publicada por el principal diario financiero alemán Handelsblatt.

Jerome Powell, en ese entonces director designado para la Reserva Federal de Estados Unidos, declaró que no tenía el convencimiento de que un banco central debiera emitir una moneda virtual.

Carl Ludwig Thiele, quien forma parte del Consejo de Directores del Bundesbank, con sede en Frankfurt, declaró en Berlín que el dinero virtual podría causar eventualmente grandes perjuicios para el sistema financiero y para la estabilidad financiera internacional, que todavía no son calculables.

Estimó que la emisión de una divisa digital por parte de un banco central en un futuro previsible no es una opción realista. Thiele advirtió sobre el peligro que se corre al transformar inversiones en moneda normal a una moneda digital

El Bundesbank no se interesa en sí por el bitcoin, sino por la tecnología que hay detrás de esa moneda virtual, porque podría ser utilizada para las operaciones con acciones bursátiles. El blockchain es lo que interesa del bitcoin a esos funcionarios de la política monetaria, que es la tecnología contable y central con la que funciona el bitcoin. Consiste en una cadena de bloques de datos que se va ampliando y que están unidos en cadena a través de un procedimiento criptográfico o cifrado.

Thiele reconoció que se observa un interés creciente en las criptomonedas. La mesa de bitcoin en Munich reunió en su último encuentro mensual a 40 participantes, lo que constituye con nuevo récord, según el funcionario.

Michael Epner, uno de los organizadores de la mesa de reunión, estimó que el incremento de participantes se debe al creciente valor del bitcoin.

Esa criptomoneda es la más conocida en Alemania entre las 830 diferentes criptomonedas en el ámbito internacional. En Alemania, la Oficina Federal de Seguridad en las Tecnologías de la Información advirtió que “a través de métodos de pago anónimos (como los que se realizan con criptomonedas) se abren nuevas oportunidades para la criminalidad cibernética, entre ellas el chantaje”.

Tal fue como el reciente caso en el que las víctimas de una ola de ataques cibernéticos a través del programa virus WannaCry, se les demandó pagos en bitcoin para devolverles su información capturada y sin daños.

En Alemania, el bitcoin prácticamente no tiene presencia. La razón es que el medio de pago legítimo y reconocido por las autoridades financieras es el euro, y es el que se usa para las transacciones. Además, el valor de bitcoin cambia de manera constante. Su uso sigue siendo muy restringido.

En Munich, por ejemplo, hay un bar en la plaza Gärtnerplatz que acepta bitcoins como medio de pago y los precios están cifrados en esa moneda virtual.

Hay turistas que lo toman como una atracción. Ese local precisó que el volumen de negocios mensual en esa moneda es de entre 200 a 400 euros. Las monedas virtuales fueron transferidas por smartphone.

No obstante, los altibajos en la cotización son obstáculos para su uso con regularidad.

Para otro de los directivos del Bundesbank, Joachim Wuermeling, la amplia regulación de divisas digitales como el bitcoin es ya sólo una cuestión de tiempo. El funcionario está a cargo del área del Bundesbank para las Tecnologías de la Información y los Mercados Financieros.