A menos de cinco meses de que concluya la vigencia de facturas en papel de impresor autorizado, 55% de los contribuyentes obligados elegir algún esquema de facturación electrónica aún no lo ha hecho, estimó la empresa Contpaq i.

El director general de la compañía de software empresarial, René Torres Fragoso, expresó que según cifras del Servicio de Administración Tributaria (SAT), unos cinco millones de contribuyentes están obligados a adoptar algún esquema de facturación electrónica a partir del 1 de enero de 2013.

No obstante, apuntó, actualmente falta 55%, más de la mitad, por decidirse entre los dos esquemas, por lo que pueden optar: por la Factura electrónica, ya sea Comprobante Fiscal Digital (CFD) o Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), y los comprobantes impresos con Código de Barras Bidimensional (CBB).

Expuso que quienes deben facturar electrónicamente con CFD o CFDI son los contribuyentes con ingresos mayores a cuatro millones de pesos anuales, y quienes pueden emitir los comprobantes CBB son aquellos con ingresos iguales o menores a cuatro millones de pesos al año.

En rueda de prensa, refirió que del 45% los contribuyentes que ya optaron por algunos de estos esquemas, 70% ha adoptado el CBB y 30% restante el CFD o CFDI.

Recordó que por disposición oficial, las facturas en papel de impresor autorizado que debieron elaborarse en 2011 tenían dos años de vigencia a partir de su fecha de impresión.

Por ello, durante el segundo semestre de este año, los contribuyentes que optaron por facturas en papel, deberán elegir una opción de facturación de algunos de los dos esquemas validos a partir de enero de 2012: CBB y CFD o CFDI.

Sin querer ser alarmista, dijo, exhortó a los empresarios a tomar una decisión lo más pronto posible sobre el esquema de comprobación fiscal que adoptarán, pues tienen como fecha límite el 31 de diciembre de este año.

Advirtió que sin uno de estos esquemas de facturación pueden enfrentar multas y sanciones por parte del SAT, emisión de facturas apócrifas y no deducibles porque no cumplen con los requisitos y datos que solicita la autoridad fiscal, o cancelar y elaborar facturas nuevamente.

Torres Fragoso recomendó a los contribuyentes adoptar en definitiva el esquema de facturación electrónica, ya sea el CFD o CFDI, pues da mayor certidumbre y seguridad fiscal, ofrece ahorros en el envío e impresión de comprobantes y beneficia la administración de negocios.

Por su parte, el director nacional de Ventas de Contpaq i, Eduardo Pérez Figueroa, sostuvo que alrededor de 6.0% de los contribuyentes obligados a facturar electrónicamente, tienen ingresos por arriba de cuatro millones de pesos anuales, es decir, unos 300,000 pesos.

Refirió que si aproximadamente 600,000 contribuyentes han adoptado la factura electrónica, ya sea por CFD o CFDI, significa que más de los causantes obligados ya lo hicieron, ya sea por las ventajas que ofrece o por la exigencia de sus clientes.

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