Hace algunos años, la Ciudad de México (CDMX) era considerada como una región con un desarrollo inmobiliario dinámico, pues la colocación de vivienda, especialmente de la residencial, era cercana a las 8,000 unidades por trimestre, y el panorama para nuevos proyectos en otros segmentos lucía alentador; sin embargo, la llegada de la actual administración gubernamental, que se conjugó con el impacto de la pandemia, hizo que se reconfigurara el escenario.

Ahora, en un contexto de recuperación económica, los participantes de la industria están a la espera que se destraben algunas reglas administrativas para aterrizar inversiones millonarias, mientras que los analistas ya observan una cambio en el comportamiento de la vivienda, pues actualmente existe un mayor dinamismo en la colocación de unidades de menor valor.

A inicios del 2020, antes de la llegada de la pandemia, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), que representa firmas representativas del sector, preveía una inversión conjunta de sus asociados cercana a los 18,972 millones de dólares en el país, de los cuales 66% se iría para la Ciudad de México.

El panorama respecto a los números no ha cambiado. Para los próximos años, la ADI prevé que sus asociados realicen una inversión conjunta cercana a los 19,000 millones de dólares, de los cuales 12,000 millones de dólares serían para la Ciudad de México.

Para María José Fernández, directora general de la ADI, esta inversión contemplada para la ciudad se puede concretar siempre y cuando exista intención de las autoridades de la CDMX de poder destrabar algunos asuntos, de corte administrativo, para que puedan fluir esos recursos a proyectos a punto de iniciar o ya en desarrollo.

“Seguimos solicitando que se puedan acelerar procesos de trámites que todavía son lentos, porque esto va a dar certidumbre a los inversionistas para iniciar nuevos proyectos”, destacó Fernández.

La ADI ha sido activa de los anuncios del gobierno respecto a proyectos inmobiliarios. En julio de este año, se anunció el Plan de Reactivación Económica de la CDMX, donde dicha asociación manifestó su intención de ser parte del desarrollo de 24 proyectos estratégicos en la ciudad, que van desde hospitales, escuelas, usos mixtos, habitacionales, comerciales y de oficinas.

Fernández reconoció que si bien, ha habido apertura del gobierno con esta asociación y se han simplificado algunos trámites administrativos, también hay pendientes en este sentido, como los permisos para la edificación.

CAMBIO EN EL MERCADO

Durante el tercer trimestre del año, en la Ciudad de México y zonas aledañas, se vendieron 4,963 viviendas, esto significó una desaceleración anual de 2.8% y de 5.6% respecto al trimestre anterior.

Para Marisol Becerra, directora de Consultoría de Tinsa México, estos datos demuestran que hay una estabilización en el mercado en cuanto a colocación, pues si bien el impacto de la pandemia la afectó seriamente, especialmente en el segundo trimestre del 2020, hubo una recuperación al menos en la primera parte del 2021.

“Entre el 2017 y el 2018 se vivía el boom del sector inmobiliario en la CDMX y teníamos muy buenos números, por ejemplo, en vivienda se vendían 8,000 unidades por trimestre y si bien, todavía estamos lejos de llegar a esa cifra, se empieza a notar una recuperación”, destacó Becerra.

De acuerdo con la analista, actualmente se tiene un promedio de 5,000 viviendas colocadas por trimestre, por lo que difícilmente se alcanzarán en el corto plazo las cifras del 2017 y del 2018.

Según datos de Tinsa México, durante los primeros nueve meses del año, el precio de venta promedio de las viviendas verticales colocadas fue de 5.6 millones de pesos, es decir, una caída anual de 6.8%, mientras que el de unidades horizontales fue de 1.3 millones de pesos, que fue 2.8% menor respecto al mismo periodo del 2020.

Becerra explicó que esta baja en los valores promedios es provocada por el empuje que ha tenido la vivienda media, aquella que vale entre 900,000 y 1.9 millones de pesos, en meses recientes y ante la contracción que ha tenido el mercado residencial.

“Los nuevos proyectos que se están incorporando ya están orientados a un segmento medio, esto es positivo porque ya vamos a poder encontrar vivienda más asequible”, comentó Becerra.