El alemán Sebastian Vettel (Ferrari) ganó el Gran Premio de Bahréin en su carrera 200 en la categoría y sumó dos victorias esta temporada. Mientras que su principal rival por el título, el británico Lewis Hamilton (Mercedes), quedó tercero en el circuito de Sakhir.

El cuatro veces campeón del mundo aventajó a los Mercedes del finlandés Valtteri Bottas y de Hamilton, que acabó en el podio pese a haber comenzado la carrera en la novena posición de la parrilla de salida, tras haber recibido una penalización de cinco puestos por cambiar la caja de cambios de su monoplaza.

Hamilton, en cambio, se mostró satisfecho con su podio.

“Estoy feliz. Limitamos los daños. Empecé noveno, así que no fue tan mal”.

Räikkönen atropelló a un mecánico

El piloto de Ferrari, el finlandés Kimi Räikkönen, se retiró de la carrera cuando era tercero, tras haber atropellado a un mecánico a la salida de su segunda parada en boxes. Cuando se disponía a salir, el finlandés no se dio cuenta de que uno de los mecánicos no había finalizado su trabajo y aceleró, golpeando con la rueda en su pierna izquierda. Inmediatamente recibió señales de los otros miembros del equipo italiano para que se parara.

“Aparentemente, se trata de una fractura de tibia y peroné. Nuestros recuerdos están con Francesco. Sé fuerte”, indicó Ferrari en un tuit tras la carrera.

Debido a este incidente, Vettel tuvo que anular su segunda parada en boxes y terminó con los neumáticos muy dañados, aunque fue capaz de resistir a Bottas en las dos últimas vueltas. El finlandés entró a 6 décimas.

“¡Bufff!”, gritó aliviado Vettel tras cruzar la meta.

“Entré por radio para decir que todo estaba bajo control, ¡pero era mentira! Pensé que Bottas me atraparía”, añadió.

El alemán tuvo un recuerdo para el mecánico herido.

“La jornada se termina con sentimiento agridulce. Le mando recuerdos, sé que nuestros chicos se ocupan bien de él”, dijo tras bajar del podio, mientras varios componentes de Ferrari lloraban.

En el apartado negativo de la carrera, además de la retirada de Raikkonen, los más damnificados fueron los Red Bull, que no acabaron: el holandés Max Verstappen se retiró tras un toque con Hamilton y el australiano Daniel Ricciardo sufrió una avería.

Mientras que el novato francés Pierre Gasly acabó en una sorprendentemente cuarta posición con su Toro Rosso impulsado por un motor Honda, por delante del danés Kevin Magnussen, con un Haas.

El mexicano Sergio Pérez acabó 12, perdió una posición con respecto a su lugar de arrancada, ya que tuvo que sobreponerse a un “trompo” en la salida tras un contacto que lo dejó temprano sin opciones de puntos, por lo que intentó recuperar el terreno. En el incidente, el piloto de Toro Rosso, Brendon Hartley, tocó el auto del mexicano por detrás en la primera vuelta e hizo que Checo perdiera gran parte de sus opciones en la prueba.

”Era una gran oportunidad. Tuvimos una buena arrancada, hasta que Hartley cometió el error y nos pegó por detrás. Arruinó prácticamente la carrera. Tuve bastantes daños en el auto, aunque casi llegamos a los puntos”, dijo Checo a los medios una vez finalizada la carrera.

“Hoy estuvimos todos muy pegados. Fue una carrera divertida, con muchos rebases. Pudimos recuperar un poco y creo que teníamos todo para sumar. Pero bueno, espero que en siete días estemos logrando ya puntos”, añadió.

Su coequipero, el francés Esteban Ocon, consiguió el primer punto de la temporada para el equipo y acabó la carrera de Sakhir en el décimo lugar.

La siguiente prueba, el Gran Premio de China, se disputará el próximo fin de semana.