La ausencia de la rusa Maria Sharapova, quien está suspendida provisionalmente por dar positivo por meldonium en un control antidopaje durante el Abierto de Australia, parece que no tendrá una repercusión importante en la WTA.

Pese a que Masha es una de las tenistas más mediáticas del circuito, lo cierto es que a nivel deportivo el éxito no ha sido proporcional a su gran poder fuera de la cancha, en donde se desenvuelve como modelo y empresaria.

Sin duda, que Maria no esté en el tour al menos ahora por tiempo indefinido parece afectarle más a ella que a la misma gira. Pues, aunque hasta antes de su dopaje, la rusa recibía el doble de las ganancias que Serena Williams cabe recordar que tras el anuncio de su positivo, Nike, TAG Hauer y Porsche desistieron de sus contratos con ella , en cuestión de atracción en televisión Sharapova no es una jugadora atractiva.

En el 2012, cuando la rusa disputó la final de Roland Garros, su juego ante la italiana Sara Errani en el que Maria se impuso, apenas alcanzó 1.7 puntos de rating en Estados Unidos, según reportes de la NBC.

Fue apenas un poco más de lo que alcanzó la final menos vista del Abierto de Francia, la cual, según datos de la misma empresa, fue la que disputaron en el 2009 las rusas Svetlana Kuznetsova y Dinara Safina (1.3); mientras que, por ejemplo, la final entre Venus y Serena Williams del 2002 alcanzó 7.2 puntos de rating, siendo la más alta del torneo.

No obstante, en países como el nuestro, en donde pocas veces se ve a grandes estrellas, al menos en el Abierto Mexicano de Tenis, la rusa sí tuvo importante impacto. Su participación en el certamen del año pasado, de acuerdo con organizadores, permitió que unas semanas antes de iniciar el torneo ya estuvieran vendidas 90% de las entradas.

Misma situación ha ocurrido en torneos como el Auckland Classic del 2011, uno de los primeros del año, donde sólo sus partidos dejaron ganancias por 220,000 dólares.

Aunado a ello, habría que agregar que en los últimos años la rusa no ha logrado sobresalir deportivamente. El año pasado, apenas logró dos títulos el de Brisbane en enero y el Internazionali BNL d’Italia en mayo y perdió la final del Abierto de Australia ante Serena Williams. Esta temporada, María no había ganado ningún trofeo... y no se sabe cuándo volverá a disputar uno.

Una trampa de US200,000

Entre las manos su cara llena de lágrimas. No sé cómo ha llegado esa bicicleta ahí. Me sorprendió verla. Ni siquiera es mi bicicleta , argumentaba Femke Van den Driessche, la protagonista del primer caso de dopaje mecánico en el ciclismo.

Acompañada de su padre, la ciclista daba una entrevista al canal belga Sporza, en el que exaltaba su inocencia. A Van den Driessche se le detectó un motor en su bicicleta de competición durante un campeonato internacional de ciclocross.

Me ha explotado una bomba en las manos. Pueden venir y controlar todas mis bicicletas. No van a encontrar nada. Seguro , decía sollozando la ciclista.

De nada valió. La Unión Ciclista Internacional (UCI) decidió, apenas hace unas horas, que la belga tendrá que pagar una multa de 50,000 euros y la suspendió de por vida de las competencias, marcando así la pauta para todos aquellos que intenten hacer trampa de nuevo.

De acuerdo con un reportaje de La Gazzeta dello Sport, existe una nueva trampa mecánica, más novedosa y más costosa. Y aunque sí tiene que ver con un motor, no es el mismo que se encontró en la bicicleta de Van den Driessche.

El secreto ahora está en la rueda de atrás. Se estima que estas ruedas utilizan bobinas electromagnéticas ocultas dentro de una sección profunda de la rueda sección y son capaces de producir entre 20-60 watts en el pedaleo.

Así, la ascensión a las montañas requiere menos esfuerzo de los ciclistas y los hace mucho más rápidos, pues la acción de los imanes escondidos en la llanta tienen ese efecto.

Un dopaje nada barato

Hacer trampa es, sin duda, una fuerte inversión para los equipos ciclistas. Por ejemplo, una de las últimas píldoras en el mercado es la FG 4592 (Roxadustat), la cual tiene efectos similares al EPO, puede costar 3,000 dólares en un ciclo de tratamiento con dosis de 3 miligramos dos veces a la semana por un mes, de acuerdo con estimaciones hechas en Internet.

Pero el dopaje mecánico parece ser inalcanzable para algunos. Y es que de acuerdo a lo publicado por la La Gazzetta dello Sport, una rueda modificada puede costar 200,000 euros.

Si tomamos en cuenta este precio y que un equipo ciclista requiere para una competencia de una semana 24 pares de ruedas, tendría que invertir unos 4.8 millones de euros para equipar a toda la escuadra para hacer trampa.

Pero incluso para el equipo Sky, que tiene un presupuesto de 30 millones de euros al año, el mayor del circuito profesional, sería inalcanzable, tomando en cuenta el número de carreras que tiene programadas para el año en total son 60 para 2016 .