París. La República Checa, defensora del título, y Serbia sellaron su clasificación para la final de la Copa Federación de tenis femenino, el equivalente a la Copa Davis masculina, tras eliminar en semifinales a Italia (4-1) y Rusia (3-2), respectivamente.

El éxito de las serbias en Moscú evitó que la final fuera idéntica a la del año pasado.

El duelo había llegado igualado 1-1 tras la primera jornada el sábado, pero Ana Ivanovic y Jelena Jankovic decidieron la eliminatoria imponiéndose en los dos individuales del día, ante Anastasia Pavlyuchenkova (3-6, 6-0, 6-3) y Svetlana Kuznetsova (6-1, 6-4).

En el encuentro de dobles, las rusas maquillaron su caída con el triunfo de Pavlyuchenkova y Elena Vesnina sobre las balcánicas Bojana Jovanovski y Aleksandra Krunic, por 6-4 y 6-0.

Más claro fue el otro duelo, en el que la República Checa ganó fácil a Italia (4-1), tras adelantarse 2-0 el sábado y resolver gracias a su estrella Petra Kvitova (número 3 del mundo) en el tercer partido de la eliminatoria.

La campeona de Wimbledon se impuso a la italiana Francesa Schiavone por 6-4 y 7-6 (7/1) tras 1 hora y 47 minutos de juego, consiguiendo el 3-0 en el marcador.

"Fue un partido muy difícil. Francesca me sorprendió", admitió tras el triunfo Kvitova, que confirmó su buena recuperación, tras unas semanas sin actividad.

Los siguientes partidos, ya sin nada en juego, dejaron la eliminatoria en un 4-1 final, primero con el triunfo de la italiana Sara Errani sobre la local Andrea Hlavackova, por 2-6, 6-2 y 6-2, y luego con el triunfo checo en el doble, gracias a la dupla Hradecka/Hlavackova, que superó a Errani y Flavia Pennetta.

La República Checa, teniendo en cuenta los éxitos de la época de Checoslovaquia, es tercera en el palmarés de este torneo, con seis títulos, sólo superada por Estados Unidos (17) y Australia (7).

Serbia, por su parte, nunca ha logrado el título en esta competición, ni como país independiente, ni como parte de la extinta Yugoslavia.

Este fin de semana también se disputaron cuatro repechajes por el ascenso o permanencia en el Grupo Mundial de la competición, donde Argentina, Eslovaquia, Japón y Australia consiguieron un lugar en la élite, superando respectivamente a China, España, Bélgica y Alemania.