Los New England Patriots escribieron otro capítulo en su brillante historia contemporánea, al alcanzar 35 victorias en los playoffs, luego de que aplastaran 41-28 a Los Angeles Chargers y avanzaran al Juego por el Campeonato de la Conferencia Americana.

New England, que había descansado la semana pasada, empató a los Dallas Cowboys como la franquicia que más victorias tiene en postemporada y sólo está una por debajo de los líderes históricos: los Pittsburgh Steelers, que cuentan con 36.

Si los entrenados por Bill Belichick lograran levantar el Super Bowl LIII en Atlanta, se establecerían como la franquicia más ganadora en la postemporada y, de paso, empatarían con seis campeonatos a los Acereros, con lo que compartirían la etiqueta de equipo más ganador en la historia de la NFL.

Gran parte de esas victorias en playoffs, 28 de ellas, fueron desde que Belichick y Tom Brady se encuentran en la organización. De hecho, sólo han perdido 10 encuentros en postemporada desde que ambos trabajan para la franquicia.

Para New England, obtener este triunfo fue sencillo, pese a que en teoría los Chargers debieron complicarles el juego con su defensiva, que maniató a los Baltimore Ravens el fin de semana pasado en la ronda de comodines. No fue así. La unidad nunca pudo descifrar la ofensiva de los Patriots, mientras que la línea ofensiva fue incapaz de detener a los linieros defensivos y linebackers rivales.

Lo anterior provocó que Philip Rivers tuviera poco tiempo para lanzar, e hizo que contadas series ofensivas terminaran en territorio de New England. Aunque el mariscal de campo terminó con 351 yardas aéreas, tres pases de anotación y sólo una intercepción, la mayoría de estas cifras las consiguió en el último cuarto, cuando el partido ya estaba definido.

Antes de que terminara el tercer cuarto, sólo tenía un pase de anotación.

“Ellos corrieron la pelota cuando querían correr y pasaron la pelota cuando quisieron pasar”, lamentó Derwin James, head coach de los Chargers.

Los Patriots, que en la temporada regular apenas produjeron 21 capturas de quarterback, fueron una pesadilla para Rivers, a quien capturaron en dos ocasiones, le interceptaron un envío, y prácticamente no le dieron tiempo para lanzar en tres de los cuatros periodos.

En cambio, Tom Brady gozó de tiempo durante todo el juego para desarmar la defensiva angelina. Lanzó para 343 yardas por pase, un touchdown y no sufrió intercepciones. Además completó 24 envíos y apenas falló 10.

El triunfo le permitirá a New England disputar, consecutivamente, su octavo Juego por el Campeonato de la Conferencia Americana, en el que enfrentarán a los Kansas City Chiefs en calidad de visitante.

“Será un buen juego, son un buen equipo”, dijo Brady a Tracy Wolfson de CBS Sports después de la victoria.

“Jugamos contra ellos a principios de este año y sé que todos piensan que apestamos y todo el mundo creyó que no íbamos a poder ganar ningún juego. Ya veremos qué pasa. Será divertido”.

Nueva Orleans aniquila a los campeones

Los New Orleans Saints se recuperaron de un pésimo primer cuarto, en el que permitieron 14 puntos y Drew Brees sufrió una intercepción, para vencer 20-14 a los campeones Philadelphia Eagles y así avanzar a su tercer juego por el Campeonato de la Conferencia Nacional de su historia.

New Orleans sufrió dos touchdowns consecutivos en las primeras dos series ofensivas de Philadelphia. Sin embargo, el equipo reaccionó luego de una intercepción del esquinero Marshon Lattimore. A partir de ese momento, la escuadra anotó 20 puntos sin respuesta y limitó a Nick Foles, el quarterback de los Eagles, a menos de 100 yardas aéreas.

El mismo Lattimore fue quien amarró la victoria en favor de los Saints, que consiguió su segunda intercepción cuando quedaban menos de tres minutos en el cronómetro.

Brees tuvo un buen partido que incluyó dos pases de anotación y 301 yardas aéreas, 171 de ellas fueron a las manos de Michael Thomas, quien tuvo su tercer mejor juego de la temporada, sólo superado por las 180 y 210 yardas por recepción que tuvo en contra de Tampa Bay y Los Ángeles Rams, en las fechas 1 y 9, respectivamente.

Las 14 unidades remontadas por los Saints significaron la mayor cantidad de puntos remontados en la historia de la franquicia.

El domingo, recibirán a los Rams para definir al representante de la Conferencia Nacional para el Super Bowl LIII.