JOHANNESBURGO. La perfección no es bien recibida en Sudáfrica. Jabulani supone la exactitud absoluta, pero los datos son reveladores. La productividad de goles ha bajado de 2.4 goles a 2.1 por partido con el nuevo balón y ya es el Mundial con más pifias de los guardametas en el arco en la primera fase.

Si se repasan las características del balón mundialista todo parece correcto: vuelo estable, agarre perfecto, más precisión al golpearlo y control total del balón. Y es que desde la incursión de la más alta tecnología en los balones de los mundiales, incluso ha mejorado la efectividad ante el arco, pero aquí ocurre lo contrario.

Hay que adaptarnos porque el torneo sigue y no podemos estar reclamando si el balón es malo o bueno, sólo creo que no es el mejor con el que he jugado , dice Sergio Romero, portero de Argentina.

Quizás los porteros son los que más se les nota los errores. Y es que al menos seis porteros han sufrido del continuo movimiento de la pelota. El guardameta de Ghana, Nigeria, Argelia, Inglaterra y Japón son los que más han pagado los platos rotos y que se traduce en al menos 15 puntos tirados a la calle.

Adidas se defiende argumentando que los futbolistas que están en Sudáfrica tienen desde febrero de este año el balón para tomarle distancia, medirle y adaptarse. Me sorprenden las críticas porque en varias ligas del mundo se jugó con este balón , dijo en charla con El Economista, Thomas van Schaik, encargado mundial de las Relaciones Públicas de Adidas.

De los 736 jugadores, al menos 200 ya tuvieron contacto con Jabulani, ya que fue distribuido para los torneos locales de Alemania, Holanda, Francia, Austria, Rusia, Suiza, Argentina y Sudáfrica, además de los partidos amistosos previos al campeonato.

También se tiene que tomar en cuenta que la altura, el clima y hasta le viento afectan el comportamiento del balón y en eso nosotros no tenemos ninguna influencia, se ha hecho para que eso no ocurra pero el clima juega , continúa Thomas.

La efectividad en los tiros libres también se ha visto afectada. Cero goles desde cualquier ejecución de falta directa al arco. Lo peor es que desde el Tricolore en Francia 1998, los goles de falta aumentaron 12.2% con respecto a Estados Unidos 94; luego con el Fevernova de Corea-Japón 2002 se incrementó 14.8% en faltas y para Alemania 2006 (Teamgeist) creció hasta 17.7 por ciento.

Thomas asegura que el balón mundialista supera y excede por mucho los estándares de la FIFA. No sé cómo hay tantas quejas, incluso se les dio con mucha anticipación para que se adaptaran .

Sin tanta pegada al arco, Jabulani amenaza con ser el balón más perfecto y menos efectivo de la historia.