Ocho días frente a los ojos de todo el mundo son una plataforma que se traduce en una ganancia mucho mayor que solo el registro de billetes. Ese es el análisis que hacen los organizadores y autoridades gubernamentales luego del torneo WTA Finals Guadalajara 2021, que puso a Zapopan, Jalisco, como la sede maestra de una de las organizaciones más sólidas de la industria deportiva: la Women’s Tennis Asociation (WTA).

Los elogios se dispararon por cancha, hoteles, estacionamiento y tribunas, generando una imagen positiva de Guadalajara que, a su vez, se traduce en una derrama económica de largo plazo, que se extenderá mucho más allá de la semana entre el 10 y 17 de noviembre, el periodo de duración de la competencia.

“La derrama económica no es muy grande porque (el Estadio Akron de Tenis) es un estadio pequeño al que le caben 7,500 personas, pero en lo que se refiere a los impactos a nivel mundial son exorbitantes porque superamos los 200 países para dar a conocer a Jalisco, Zapopan y Guadalajara, eso es grandísimo”, destacó Juan José Frangie, alcalde de Zapopan, en entrevista con El Economista.

Frangie no solo ha forjado esa perspectiva como mandatario de gobierno, sino también con su experiencia como directivo de futbol profesional en clubes como Chivas y Tecos, que le hace medir a las WTA Finals con otro tipo de impacto.

“Es poca la derrama económica viéndola ahorita, con efecto inmediato, pero hay más que eso con toda la gente que ve y escucha los nombres de Guadalajara y Zapopan, porque se meten a la página web y empiezan a ver las playas que tenemos, los campos, las ciudades, todo lo que tenemos de riqueza en Jalisco y eso hace que jale más turismo. No es una derrama como la Fórmula 1, porque ahí ves la derrama en ese momento, aquí es diferente. La publicidad que te dan las WTA Finals no la alcanzamos a pagar ni con el presupuesto anual de Zapopan”.

De acuerdo con cifras de Gustavo Santoscoy, codirector general de las WTA Finals Guadalajara 2021, el torneo recibió un promedio de 9,000 asistentes por cada día, por lo que la cifra al final fue de alrededor de 72,000 procedentes de los 32 estados de la República y al menos de tres continentes, pues dentro de los partidos se ondearon banderas de Estonia, España, Polonia, Grecia (Europa), Chile (América) y Japón (Asia), entre otras.

Tomando en cuenta una cifra de 72,000 espectadores por todo el torneo y con un precio promedio del boleto situado en 1,695 pesos (el más barato costó 590 y el más caro 2,800), la derrama económica generada solo por concepto de taquilla se estima en 122,040,000 pesos.

“Gastamos cerca de 50,000 pesos entre boletos de avión, hospedajes y entradas al torneo, pero todo valió la pena porque Iga (Swiatek) es la figura más grande mi país en este momento junto a Robert Lewandowski, he venido a que me regale su autógrafo”, dijo a este diario Joanna Anton, una polaca de menos de 25 años que se dedica a estudiar y trabajar y que viajó a Guadalajara exclusivamente para las WTA Finals.

Santoscoy resalta que el evento generó una ocupación al 100% en cinco hoteles de Zapopan, el empleo de más de 800 personas en cuestión operativa y de más de 210 trabajadores diarios en la construcción del Estadio Akron de Tenis, que hasta el 20 de septiembre era solo una cancha de futbol y en un lapso de ocho semanas se convirtió en un complejo de 7,500 espectadores.

“Sabíamos que esto iba a tener éxito, si el torneo de nivel 250 (Abierto de Zapopan) lo llenamos (en marzo), al traer a las mejores jugadoras del mundo sabíamos que esto iba a pasar. Tengo que dejar en claro que un evento tan grande, con tanta movilidad y estrellas, no solo es trabajo de una persona, sino de un equipo conjunto con la Cámara de Comercio, hoteles y el gobierno del estado en temas de seguridad, tránsito, logística y aeropuertos. Realmente la ciudad se volcó y eso lo ven las jugadoras, son cosas que nos marcan como buenos anfitriones, nos ven en siete idiomas alrededor del mundo y con esto no solo gana México, sino que gana Latinoamérica”, menciona el también empresario tapatío.

Tenistas como Paula Badosa y Aryna Sabalenka se fueron a pasear a Tlaquepaque y Puerto Vallarta un día después de su participación en las Finals, mientras que Billie Jean King, leyenda del tenis y fundadora del torneo, quedó impactada por la rapidez de la organización. Aunque no tenía planeado visitar México, la ex campeona de 77 años arribó a Guadalajara para presenciar las semifinales y finales.

“El turismo deportivo es importantísimo en todo el mundo porque derrama mucho dinero, la gente viene a gastar y divertirse sanamente, es un turista al que le gusta portarse bien y no meterse en problemas, es un turismo de poder adquisitivo”, reflexiona Juan José Frangie, quien apenas un día después de vivir la clausura de las WTA Finals recibe a los embajadores de la FIFA en búsqueda de la certificación para Guadalajara como sede del Mundial 2026.

“Yo creo que Jalisco ya es el segundo destino de turismo deportivo en México, Monterrey también jala mucho, así que si no estamos en el segundo lugar estamos en el tercero (...) Somos el tercer estado que aporta más al PIB, que tiene más infraestructura hotelera, restaurantera y muchísimas tradiciones, además, después de los Juegos Panamericanos nos quedamos con mucha infraestructura que nos puede servir en el futuro, nosotros podemos ser sede de mundiales de clavados, de natación o de atletismo”, enfatizó a este diario el alcalde de Zapopan.

Las WTA Finals también cerraron con saldo blanco en materia del covid-19, ya que de las más de 1,100 pruebas realizadas no hubo un solo contagio. “Nos llena de orgullo que después de 10 días podamos decir que no hubo casos positivos”, mencionó Gustavo Santoscoy, quien dividió la cifra de las pruebas en 800 para personal operativo y 300 para staff de las jugadoras, además de las que se realizaron estas últimas.