Para mantenerse en la pista, debe salir de ella. Esa es la paradoja en la que Esteban Gutiérrez vivirá el 2021, ya que Mercedes Benz no lo considera ni siquiera como piloto de reserva para la temporada, pero lo mantiene en la Fórmula 1 como embajador de marca.

El mexicano arrastra años de ausencia en las pistas de Fórmula 1. Su última carrera fue el 27 de noviembre de 2016 en el último Gran Premio de ese año en Abu Dhabi, representando a la escudería Haas. Terminó en el puesto 21 de 24 en el campeonato de pilotos.

Tras acumular más de tres años sin competir en F1, su súper licencia está obsoleta y eso sería un impedimento en caso de que Mercedes lo reconsiderara en su roster; de hecho, esa fue una de las razones por las que Gutiérrez no pudo reemplazar a Lewis Hamilton cuando este se contagió de Covid-19 en la temporada 2020.

“Creo que el tiempo de Esteban como piloto de F1 ya terminó. No tiene súper licencia, no tiene oportunidad de subir a un coche para recuperarla ni parece que tenga plan inmediato de competir en otra serie mundial. Debería estar en Fórmula E, Le Mans, Indycar o algún (otro) campeonato. A su edad y con su experiencia, es un desperdicio que lleve tanto tiempo sin asiento”, menciona a este diario, José Antonio Cortés, periodista de automovilismo de ESPN con casi 30 años de experiencia.

Sin embargo, Gutiérrez seguirá siendo parte de Mercedes al menos durante 2021 como embajador, por lo que representará a la marca en eventos comerciales y de exhibición como el Festival de la Velocidad (Speed Festival), en el que ya ha estado. Sus funciones serán más como negociador y administrador, describe Marco Tolama, analista de automovilismo, a El Economista.

“Ser embajador es muy importante por lo que representa para él mismo y para el equipo en temas de confianza. Siempre un embajador carga con el prestigio de la compañía a los lugares en los que tenga que representarla. Cuando Mercedes lo envía a un país, resulta lógico pensar que alguien que ha estado en máxima categoría, que ha sido relativamente exitoso y tiene una imagen limpia pueda ser su embajador. Las escuderías, pero sobre todo las marcas, son muy cuidadosas con quien los representa”.

Esteban cumplirá 30 años el próximo 5 de agosto. Cuando tenía 21, en 2013, ingresó a la Fórmula 1 con la escudería Sauber; en tres años en la máxima categoría, compitió también para Ferrari y Haas, sumando un total de 59 carreras en las que su mejor posición fue la número 11.

“Esteban era un piloto joven con experiencia y buena lectura del auto”, recuerda Cortés, e ilustra que su presente ya no figura dentro de la pista: “Mercedes Benz parece tenerlo como un elemento útil en eRacing (modalidad virtual) y desarrollo del simulador, pero relegado al 100 de las pistas, incluso como probador. Parece que Esteban les importa como un empleado de la fábrica y como un embajador”.

Pero la carrera del regio aún no está perdida, según la perspectiva de Marco Tolama: “Definitivamente, si le dan la oportunidad de prepararse, si un equipo tomara a Esteban como proyecto y se preparara, tiene posibilidades, no veo por que no pudiera regresar al terreno competitivo.

Mientras va pasando más el tiempo, más se van diluyendo las posibilidades de que regrese a un asiento (de F1), aunque no tengo la menor duda que tendría la capacidad para regresar al camino competitivo. El retiro sería una decisión personal”.

Los pilotos reserva de Mercedes para la temporada 2021 serán el belga Stoffel Vandoorne (28 años) y el neerlandés Nyck de Vries (26), mientras que los titulares son el británico Lewis Hamilton (36) y el finlandés Valtteri Bottas (31).

Mercedes ha sido campeón de F1 los últimos siete años (en constructores y en piloto) y es la segunda escudería más valiosa del mundo de acuerdo con el más reciente ranking de Forbes, con un valor de 1,015 millones de dólares, solo debajo de los 1,350 millones de Ferrari.

“Tenemos que analizar ahora lo que (Esteban) significa para nosotros, es una pena, porque darle una oportunidad siempre es agradable y él ha sido una parte importante del equipo y es un pilar fuerte del equipo”, mencionó Toto Wolff, director de la escudería Mercedes, en agosto de 2020, cuando se replanteaban el papel del mexicano debido a la limitante de su súper licencia. Llegó a dicha escudería en 2018 como piloto de desarrollo y de simulador.

No obstante, su futuro se ha empezado a ligar más a una faceta fuera de las pistas, forjada por el legado empresarial de su familia y su formación académica: “Esteban es un muchacho de familia, con una magnífica educación, fue apoyado y llevado por su familia desde el karting, siempre se le vio determinación, pero si hay una característica que lo ayudó a su avance en Fórmula 1 es que es un chavo educado y no nada más como ser humano sino también en cuestión escolar. Estará concentrado en temas de negocios y no tendrá ningún problema”, analiza Tolama.

Gutiérrez es el quinto de seis hijos. Su madre es orientadora psicológica y su padre se ha dedicado a la industria del acero y la distribución de abarrotes, por lo que tiene una formación empresarial desde casa que le hace sentirse cómodo con su nuevo rol en Mercedes, aunque sea fuera de las pistas de Fórmula 1.

“Mi plan es construir sobre lo construido, esa es mi filosofía. Estoy muy contento, he crecido mucho dentro de Mercedes y me siento muy agradecido con todo el equipo por confiar en mí y en mi trabajo para poder aportar y darle un valor agregado al desarrollo del equipo y también como embajador de la marca”, le dijo a la revista Quién en 2019, en una pasarela de modas, no en una pista.

Con esta nueva ruta Esteban Gutiérrez, el sexto mexicano que llegó a la Fórmula 1, se mantiene vigente en la competencia más importante del automovilismo mundial.

Esteban y Sergio Pérez han representado la máxima participación de México en la F1 durante los últimos 10 años; el primero llegó en 2013 y el segundo desde 2011. Sin embargo, en 2021, sus carreras son perpendiculares, pues mientras Gutiérrez vive un rol relegado de las pistas, Checo será uno de los titulares de Red Bull, la última escudería campeona antes de Mercedes.

Los expertos no visualizan a otro mexicano destacando en la Fórmula 1 en el futuro cercano, aunque coinciden en que el único que tendría posibilidades de entrar es el regiomontano Patricio O’Ward Junco, de 21 años, quien ha participado en la Fórmula 4 desde los 15 años y actualmente corre el IndyCar Series para el equipo Arrow McLaren SP.

fredi.figueroa@eleconomista.mx