Serán tres semanas intensas, pero sólo tres días los decisivos para aquellos que quieran conseguir el triunfo en el Tour de Francia 2011, competencia que se disputará del 2 al 24 de julio y constará de 21 etapas para completar un recorrido total de 3,452 kilómetros, de los cuales los especialistas consideran que 319.5 serán decisivos.

Más de 22 equipos y 198 corredores encararán la justa que cuenta además con seis etapas de media montaña y cinco de grandes ascensos. Pero, sin duda, las tres etapas decisivas para quedarse con el maillot amarillo empezarán en la Etapa 18, que tendrá su meta en la montaña y su punto más alto será en el kilómetro 95, con una altitud de 2,744 metros sobre el nivel del mar. La meta se encuentra a 2,645 metros, la cual es la más alta en la historia de la carrera.

En esta Etapa seguramente se verá un encuentro entre todos los corredores que contiendan por el título, del mismo modo que la etapa del día siguiente. Quien encabece la carrera hasta ese momento correrá el riesgo de sucumbir ante las exigencias físicas que implica la montaña y la competencia , explicó el experto Jean-Francois Pecheux, en la página web de la justa.

Mientras que la Etapa 19 también estará caracterizada por la montaña. El pelotón recorrerá 109.5 kilómetros en los que hará frente a las subidas sucesivas del Col du Télégraphe y el Col du Galibier, las cuales terminarán con la subida al Alpe d’Huez.

Es una Etapa corta; sin embargo, todos los ciclistas tendrán miedo de ella. Los que no van tan bien se preocuparán por evitar la eliminación y los favoritos saben que pagarán un alto costo por cualquier señal de debilidad.

La brevedad de la Etapa permite a los escaladores atacar desde muy temprano, a lo cual no están acostumbrados. Esta Etapa será emocionante y, teniendo en cuenta que vendrán de dos días difíciles, hay una posibilidad de que se lleven consigo una gran cantidad de daños , explica Pecheux.

Por último la Etapa 20, la penúltima de la competencia, será un contrarreloj individual de 21 kilómetros en Grenoble. Presentará dos montañas y aunque algunos son especialistas en esta prueba, lo cierto es que el desgaste de las tres semanas de competencia hará mella en los competidores.

La victoria no irá automáticamente a un especialista porque la contrarreloj final del Tour es una prueba muy física. No hay manera de que un corredor se esconda en las ruedas de sus compañeros de equipo , aseguró Pecheux.