No siempre el nombre y las estrellas concretan títulos. El Athletic de Bilbao demostró, de nueva cuenta, que es posible ser campeón de la Supercopa española ante Barcelona y Lionel Messi, además de que en la semifinal se quitó del camino al Real Madrid.

En la final, el argentino arrojó una estadística negativa a su historia al ser expulsado, algo que le ocurrió hace 15 años en un partido de Segunda División B entre el Peña Sport y el Barcelona B. “Merecimos ganar. Cuando te pones por debajo contra el Barça y eres capaz de levantar dos veces, indica la mentalidad y el orgullo de estos jugadores y eso ha sido clave", dijo el técnico del Athletic, Marcelino García Toral, que apenas lleva dos semanas con el equipo.

Athletic sumó su tercera copa en su palmarés, tras imponerse 3-2 con goles de Óscar de Marcos (42') Asier Villalibre (90') e Iñaki Williams (93').

El capitán azulgrana, víctima de la frustración, sufrió su primera expulsión con la camiseta azulgrana en el último suspiro del encuentro por dar un manotazo a Villalibre (119).

El Athletic Club logró el título número 35 de su historia, convirtiéndose en el tercer club con más trofeos oficiales en la historia del futbol español, solo por detrás del Barcelona (95) y del Real Madrid (94)