Apenas pasaron seis meses y Pablo Barrera ya extrañaba las enchiladas verdes, los rayos del sol y conducir por la izquierda. La rutina del futbolista consistía en asistir a los entrenamientos de West Ham, regresar a casa y salir hasta el siguiente día, cuando regresaba a una nueva sesión con su club. El idioma y el clima, según aceptó el mismo jugador, fueron factores que impidieron su rápida adaptación al futbol inglés.

En su primer semestre en la Premier League, Pablo disputó 1,093 minutos en 17 juegos, pero sin goles, con dificultades para entender las indicaciones de su entrenador, las oportunidades se desvanecieron. Después, sólo fueron 229 minutos y el resto del tiempo la pasó en la banca o en la tribuna, condenado a la inactividad.

El sueño europeo se convirtió en pesadilla para el mediocampista. La incertidumbre sobre su futuro acabó por sepultar las ilusiones y deseos de trascender en el futbol internacional. La apuesta de probar suerte en el balompié del viejo continente está plagada de obstáculos y en 11 de los últimos 18 futbolistas mexicanos que han emigrado a ligas de Europa, del 2006 a la fecha, la constante ha sido la inactividad y en peores casos el regreso a México.

En promedio, los 18 futbolistas en Europa disputaron durante el primer semestre 849 minutos, apenas 42% de los minutos que comprenden 22 partidos, tomando en cuenta los 17 de la Liga local en la primera vuelta y cinco más de copas domésticas e internacionales.

Barrera es uno los cuatro futbolistas que no cumplieron su contrato. Los clubes que ficharon a Pablo, Omar Bravo, Efraín Juárez y Francisco Fonseca decidieron romper relaciones; ahora, ese fantasma acecha el futuro de Raúl Jiménez, jugador que emigró al Atlético de Madrid hace algunos meses,ya que apenas suma 591 minutos y su participación sólo es testimonial.

Sólo siete mexicanos tuvieron actividad superior al promedio de sus compañeros, es decir, por encima de los 849 minutos. En el extremo, se encuentra Diego Reyes, que no debutó sino hasta la parte final de su primera temporada, su rol sólo estaba contemplado para el equipo filial.

Carlos Salcido y Guillermo Ochoa son los únicos futbolistas que han llegado como titulares con sus clubes y los que más minutos suman en los primeros seis meses y a lo largo de su primera temporada. Pável Pardo y Andrés Guardado tuvieron actividad por encima de 70% de los minutos totales de los partidos de su equipo.

En cuanto a la trascendencia, Javier Hernández dio sustento a su etiqueta de revulsivo desde los primeros seis meses en Manchester United, ya que con tan sólo 944 minutos convirtió siete goles. En el primer semestre de experiencia en el futbol europeo, sólo 12 futbolistas pudieron marcar su primer gol.

Aunque el futuro es incierto para los jugadores que aún se mantienen en el viejo continente, Raúl Jiménez, quien se fue como figura de América, podría sufrir un regreso prematuro, como en los casos de Omar Bravo y Francisco Fonseca, en los que su aventura en Europa sólo duró seis meses.

eduardo.hernandez@eleconomista.mx