Cuando Gerardo Torrado planeaba estudiar una licenciatura y renovar su contrato con Pumas, el futbolista de entonces 21 años no llegó a un acuerdo con la directiva del equipo universitario, por lo que decidió buscar el sueño de jugar en Europa.

Benfica fue el primer club que le dio una oportunidad a Gerardo, aunque después de algunas semanas a prueba y de entrenar con el primer equipo, Jupp Heynckes, entonces entrenador del equipo portugués, le dijo que no podían ofrecerle contrato porque las plazas de futbolistas extranjeros ya estaban ocupadas, “no lo dijeron para no desilusionarme”, recordó Torrado.

De aquella aventura de buscar jugar en una liga de Europa han pasado 18 años, Gerardo sumó 98 partidos en España, entre Segunda y Primera División, y al cabo de cinco años regresó al futbol mexicano para reanudar sus estudios de administración y para jugar con Cruz Azul.

“Estoy convencido de que el futbolista mexicano puede ser pieza fundamental de cualquier equipo”, expresa Gerardo Torrado en entrevista para El Economista.

El ahora director deportivo de la Selección Nacional Mayor explica la evolución y prestigio que se han ganado los futbolistas mexicanos en ligas extranjeras y como éstos se han preparado para el cambio cultural de jugar lejos de sus lugares de origen.

“No me sorprende que Marco Fabián hable alemán”, añade. Además, indica que el desarrollo de las selecciones menores, con la participación en torneos internacionales, ayudó al desarrollo competitivo y la motivación de la generación de jugadores que participarán en el mundial de Rusia 2018.

De la lista de 23 futbolistas que participarán en la Copa del mundo, 20 han ocupado un lugar en selecciones menores de México, en algunos casos, como Hirving Lozano, lleva un proceso desde los 15 años de edad.

También destaca las virtudes de Juan Carlos Osorio y su metodología, la que junto con el talento y experiencia de los jugadores, espera que resulte en una buena participación de México en Rusia 2018.

—¿Consideras que el jugador mexicano se ha ganado el prestigio de futbolista rentable?

Ellos (los jugadores) perciben que se han ganado el prestigio, que día a día el futbolista mexicano es muy bien visto a nivel mundial. ¿Cómo lo consigues? Teniendo buenas actuaciones con tus clubes e individualmente, son representantes del futbol mexicano y con confianza y buenas actuaciones hacen que el jugador mexicano sea confiable y se sigan abriendo las puertas.

—¿Cómo se está preparando el jugador mexicano para enfrentar el cambio cultural que significa otro país?

Estoy convencido de que el futbolista mexicano puede ser pieza fundamental de cualquier equipo, en cualquier parte del mundo, porque es un jugador que tiene características futbolísticas muy completas, pues es resistente, rápido, dinámico, técnicamente muy bueno y es bien visto. Por experiencia propia, el futbolista mexicano ha demostrado que es capaz de adaptarse a la cultura.

—Alguna vez dijo Hugo Sánchez que ni 15 juegos en la liga de México iguala lo que se aprende en un entrenamiento en una liga europea, ¿estás de acuerdo con esa percepción?

En cada parte del mundo se entrena de distinta forma, de lo que sí estoy convencido es de que el futbol mexicano ha crecido y recortado esas distancias que hay con otras ligas importantes. Prueba de ello es Hirving Lozano, quien sin tener una adaptación larga en la ciudad y el equipo, es alguien que fue muy importante en la consecución de títulos y la ofensiva de su club.

-Nueve de los 24  integrantes fueron parte de los dos éxitos más importantes del futbol mexicano: el título mundial sub-17 en el 2005 y la medalla de oro en Londres 2012. ¿Cómo modificaron la mentalidad del futbolista mexicano esos logros?

Muchos de esos jugadores estuvieron en selecciones menores y ellos tienen muchísimos viajes, partidos fuera de México y eso también va generando una forma de ver el futbol, una perspectiva de ver la vida y saber que desde pequeño compites con otros chavos de la misma edad, de otros países y estás al mismo nivel.

eduardo.hernandez@eleconomista.mx