El futbolista mexicano encontró en los torneos centroamericanos una opción para recuperar estatus, recibir ofertas laborales y convertirse en guía de compañeros a quienes relata la experiencia acumulada en clubes mexicanos, torneos internacionales y algunos de ellos, incluso, fueron seleccionados nacionales.

De los 35 futbolistas mexicanos que participan en clubes de Costa Rica y Guatemala, seis son casos de éxito porque obtuvieron el título de campeón de los respectivos países y, en consecuencia, participan en la Liga de Campeones de la Concacaf.

“El futbolista mexicano se caracteriza por el buen trato de balón, por ser un jugador pensante y ese perfil tiene cupo en cualquier lugar”, menciona a El Economista Édgar Gerardo Lugo, mediocampista mexicano que juega en Herediano de Costa Rica.

Los seis futbolistas mexicanos en la Concachampions que juegan con Guastatoya y Herediano, en conjunto, representan 24% del valor total de los equipos.

Es decir, el jugador mexicano es valioso en los planteles centroamericanos.

El ejemplo más notable es el de Isaac Acuña, delantero de Guastatoya, cuyo valor asciende a 680,000 dólares y representa 48% del valor de toda la plantilla del campeón de Guatemala, que se ubica en 1.4 millones de dólares. El portal Transfermarkt sólo le atribuye valor a seis de los 23 jugadores que integran al plantel guatemalteco.

“(El jugador mexicano) aporta la experiencia que tiene en torneos competitivos, el comportamiento en un ámbito más profesional y la organización, pero sobre todo el aporte personal de experiencia deportiva. Ven muy bien al mexicano porque saben la calidad que tiene”, señala Omar Domínguez, defensa mexicano del Deportivo Guastatoya.

Tanto Lugo como Domínguez tienen experiencia en clubes de Primera División de México, Ascenso MX y, ahora, en el futbol centroamericano.

Omar Arellano, quien también juega en el Herediano, y Lugo fueron seleccionados nacionales en alguna parte de su trayectoria como futbolistas; eso, indican los jugadores, da un bagaje y experiencia que despierta interés en sus compañeros de club, que preguntan sobre la gestión de carrera y enfrentar la presión en escenarios internacionales.

Lugo juega desde hace un año en Herediano, termina contrato al finalizar la temporada futbolística y analiza su continuidad en el club. No descarta su retiro del futbol. Arellano jugó para Guadalajara, Pachuca, Monterrey y Toluca. También los acompañan Antonio Pedroza y Aldo Magaña, de 28 y 22 años, respectivamente.

Los cuatro jugadores mexicanos suman un valor de 1.09 millones de dólares, que representa 17% de los 6.2 millones de dólares del valor de plantilla de Herediano.

“Tener posesión de balón a veces es complicado y correr tras la pelota siempre merma y el equipo rival te hace daño. Les trato de transmitir la idea de competir, de quitar el balón y aprovechar las oportunidades”, expresa Lugo sobre las recomendaciones que hace a sus compañeros sobre la presión de los juegos internacionales. El futbolista mexicano acumula 45 partidos de experiencia en Concachampions, en equipos como Cruz Azul, Santos y Tigres.

Lester Rodríguez, presidente de Deportivo Guastatoya, señala que los futbolistas mexicanos tienen mucha técnica y “son muy profesionales. En Guatemala todavía hay problemas de indisciplina alimenticia, mientras que todos los futbolistas mexicanos nos han apoyado a dar a entender a los jugadores la importancia de cuidarse. Hay jugadores que ganan cantidades grandes para nuestros medios y es por sus capacidades y virtudes. En los últimos tiempos han llegado futbolistas mexicanos para reforzar y les ha funcionado a todos los clubes”, expone el dirigente guatemalteco.