Guido Rodríguez es neurociencia, adaptación, marca y resultado de un modelo de gestión enfocado a la exportación. Tiene 26 años y ya desde sus 15 de edad su natal Argentina se colocaba como el más exportador de futbolistas a nivel mundial.

De acuerdo al último informe anual de Football Player Exports de Euromericas Sport Marketing, por décima vez consecutiva Argentina se consolidó en el 2019 como líder mundial en exportación de jugadores con un total de 3,890, seguido en este periodo por Brasil, México, Colombia, Paraguay y Uruguay.

Las ventas de jugadores argentinos aumentaron en un 1.450% (en 10 años) y del total de los futbolistas que partieron al exterior el 82% encontró lugar en las cinco ligas más importantes de Europa (España, Inglaterra, Alemania, Italia y Francia). En cuanto a la calidad de su juego, algunos nombres hablan por sí mismos con su legado, como Alfredo Di Stéfano, Diego Maradona y Lionel Messi.

En México, los argentinos son la mayor población en la primera división del total de 18 nacionalidades de tres continentes distintos que tienen un representante, citando el mismo informe. Argentina aporta 53 jugadores, le sigue Colombia (26), Ecuador y Uruguay (20). En este periodo anual, Luciano Acosta es (hasta junio de 2020) el más valioso con un valor de 6 millones de dólares, seguido de Julio Furch (5.4) y Santiago Cáseres de 5 millones.

¿Qué hace que Argentina sea por tantos años una oferta en el mercado internacional de fichajes? ¿Qué los mantiene en dicha posición?

La respuesta es amplia, claro, pero se puede decir que los jugadores argentinos tienen una capacidad de adaptación respaldada por sus orígenes y formación enfocada a ello desde las fuerzas básicas.

También, las crisis económicas que ha enfrentado ese país determina que jugadores y directores técnicos opten por contratos con mejor valor monetario en el extranjero. Así lo expresa a El Economista Gustavo Silikovich, ex Gerente General de club Atlético River Plate (del 2015 al 2019) y actualmente secretario general de la Federación Ecuatoriana de Futbol.

“Argentina en costo-beneficio es un mercado apetecible para los compradores de Europa, Brasil, México. Desde el punto de vista económico la moneda en Argentina se devalúa constantemente y hace que los jugadores se vean atraídos por la oferta exterior. Otro factor es que el jugador argentino es más adaptable y dura más tiempo afuera que otros futbolistas de Latinoamérica. No extrañan un lugar desde el punto de vista climático y sobre la comida, en Argentina hay una tradición más europea. En la educación del jugador argentino, los clubes tienen un colegio primario, secundario y en el River Plate  hasta una Universidad y esto hace que los jugadores del River, del Racing, Lanús, C.A. Independiente, Atlético Vélez hayan tenido una educación media o por arriba de la media”.

Los ingresos por derechos de televisión en Argentina no son un factor importante para el P&L (Profit and Loss) de los clubes.

“En Argentina la TV no llega ni al 10% a nivel River, Boca, Racing. Se tiene una TV que no te paga mucho dinero. La rentabilidad del futbol es el matchday, la venta de jugadores, no hay algo que compense eso, los clubes tienen que ser exportadores”, agrega Silikovich.

En el 2017, con los cambios que hizo el entonces presidente de Argentina Mauricio Macri, la alianza entre Fox-Turner firmó un contrato para transmitir la SuperLiga por cinco años hasta 2022. El medio argentino Primera Fuente señala una mejora en el 2019: “En el periodo 2018-19, los derechos de TV sumaron 3,744 millones y los sponsors 537 millones, lo que arrojó un total de 4,281 millones, para repartir entre 26 equipos; un promedio de 164,6 millones, lo que implicó ese aumento del 55% en un año”.

“Le ganamos a la inflación y al tipo de cambio. El problema no es la plata que estamos repartiendo desde la Superliga”, explicó Mariano Elizondo, presidente de la Superliga Argentina de Fútbol, durante la presentación del informe de gestión 2017/18 – 2018/19.

Darío Brignole, representante comercial de Gabriel Batistuta y Diego Maradona explica a El Economista que “por la crisis económica en Argentina, los clubes extranjeros que vienen con dólares o euros, pueden lograr precios muy competitivos.  Y a la inversa, el jugador argentino se quiere ir porque los clubes  pagan salarios bajos en pesos”.

Además, las buenas relaciones que existen de clubes argentinos en el mundo facilita las salidas. Manuel Veth, Area Manager USA de Transfermarkt opina para este diario que el jugador argentino representa una buena oferta porque “el fútbol tiene mucho que ver con la emoción. Para los clubes de Europa, los jugadores sudamericanos son una promesa para los fans, los clubes en Argentina también hacen un buen trabajo al vender jugadores en el extranjero. Hay un importante valor de reventa para los jugadores argentinos, si eso se basa realmente en el talento, pero no en el nombre. Siento que los jugadores de Argentina podrían estar sobrevalorados en este momento, si se considera el desempeño del equipo nacional en los últimos años.

Neurociencia y finanzas en el crecimiento

Guido Rodríguez es ejemplo en el libro “River, La Máquina. Copas, Superávit, Compromiso Social” (publicado en el 2017), donde el club explica cómo manejan las finanzas, inversiones, desarrollan nuevas oportunidades de ingreso y aplican la tecnología.

“Tenemos un modelo de indicadores y análisis para medir y entender la gestión de los últimos años. Las intenciones sin gestión son solo intenciones, pero la gestión sin resultados es solo gestión”, menciona el libro.

Desde el 2014, River Plate incluyó en la formación de sus jugadores el trabajo de la doctora en neurociencia, Sandra Rossi. Las fuerzas básicas y el primer equipo cuentan con herramientas conceptuales para procesos de adaptación y entre otras cosas, acelerar los tiempos de reacción para mejorar su desempeño.

“Cuando yo estaba en el River, Guido ascendió al equipo de primera división, y siempre me llamó la atención su porte físico, estuve en la negociación de su paso del Defensa y Justicia (de Argentina) a los Xolos de Tijuana. Guido es un jugador con una capacidad intelectual para adaptarse a distintos retos. Salió del River, tiene una educación que pasó por etapas de neurociencia y nivel mental para desafíos ante las presiones y toma de decisiones”, explica el ex Gerente General del River.

Guido pasó tres años en el futbol argentino antes de migrar a los Xolos de Tijuana. Su ruta: Argentina, México y desde enero del 2020 en el Betis de España.

En su paso con club América se revaloró como futbolista. En el 2019 se colocó entre los tres mediocampistas más valiosos del continente americano y el segundo jugador mejor cotizado de la Liga MX, con un valor de 11 millones de dólares. Y actualmente en el Real Betis entra a una faceta de definición de su propia marca con The Marketing Jersey en el timón.

Guillermo Zamarripa, su representante comercial charló con El Economista sobre los elementos que construirán el branding del jugador, quien ha conservado por años dos patrocinios individuales, entre ellos a Adidas que le provee las botas.

“Notamos en Guido la falta de estructura en la parte digital, redes sociales, y de interacción con marcas. Por ejemplo, de su base de fans actual en Instagram (485,000) la mitad son entre argentinos y mexicanos. El objetivo es expandir la base en Europa, conectar con el mercado español y europeo”.

Guido ganó el Balón de Oro del año pasado (el premio al mejor jugador de la Liga MX), tiene en el portafolio un título de liga con América, otro de Copa MX, una Copa Sudamericana y una Libertadores con el River Plate y fue seleccionado nacional. Entró al Betis por alrededor de 9 millones de euros para fortalecer el centro del campo.

“Con Guido vamos a hacer un trabajo desde su fundación, una identidad visual que parte de quién es como persona, entendiendo  los atributos. El concepto de futbolista argentino está ligado con un talento innato y eso será parte del proceso de branding. La confianza, el perder el miedo de salir del país a corta edad para perseguir una carrera”, agrega Zamarripa.

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