La primera ocasión en que me encontré con este modelo fue en Las Vegas, en un evento internacional en el que Chevrolet lo puso a disposición de la prensa especializada en un circuito de pruebas. Ahí, y bajo la supervisión de pilotos profesionales fue que comprobé las bondades de su nueva plataforma pero, sobre todo, de la arquitectura con motor central, que le da un manejo de un nivel superior. Después tuve oportunidad de conducirlo en nuestro país.

La Ciudad de México y sus condiciones de tráfico e infraestructura fueron todo un reto que al final no representó mayor obstáculo para este superdeportivo estadounidense. Finalmente hoy te contaré de los días a prueba con la versión convertible de Corvette C8.

Interior

El único cambio con respecto a la versión coupé son los mandos para la operación eléctrica del techo, que dicho sea de paso, ahora funciona gracias a actuadores eléctricos lo que hace más sencilla su operación y mantenimiento.

La versión a prueba tenía una combinación de tablero y recubrimientos en negro y tonalidades oscuras con la piel blanca para asientos y el color anaranjado de los cinturones de seguridad. La habitabilidad se mantiene para dos personas y es fácil encontrar la posición idónea. No hay variación alguna en el equipamiento y siguen siendo muy llamativas a la vista las dos pantallas (clúster y central de la consola), y el volante con su forma hexagonal.

Sol, el mejor invitado

La transformación se lleva menos de 15 segundos y, como te lo conté al principio, solo es necesario presionar un botón. La automatización se encarga de toda la transformación, desde bajar las ventanillas, liberar el techo del marco delantero, levantar la cubierta del depósito trasero, plegar las 3 secciones del techo y el resguardo. Incluso es posible hacer esta tarea con el vehículo en marcha siempre que no se superen los 45 km/h.

Disfruta el viento

Al volante, el Corvette Stingray confirma que se trata de un vehículo para disfrutarse todos los días y con la personalidad necesaria para plantarse en un circuito de competición. Ventajas como el sistema que aumenta la altura del eje delantero hace más fácil convivir a diario con topes, rampas y otros desniveles que podrían ser peligrosos para la estética del automóvil. El V8 genera 495 hp y un par de 470 lb–pie; está conectado a una transmisión Tremec de doble clutch con 8 relaciones.

Conclusión

El Corvette Convertible no renuncia a su vocación competidora, y por ello mantiene la configuración e ingeniería que lo han colocado como el Vette más avanzado de la historia.

El ingrediente adicional de un techo automatizado le dará a sus ocupantes la libertad de disfrutar de la velocidad al aire libre.

La medida de los neumáticos es diferente en los dos ejes; en el delantero monta rines de 19” con neumáticos de pisada 245, en el trasero son de 20” y 305 milímetros de anchura.

Ficha técnica

• Motor: V8, 6.2 l

• Potencia: 495 hp

• Torque: 470 lb - pie

• Transmisión: Doble embrague 8 velocidades.

marcos.martinez@eleconomista.mx