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Vibrart 2026, del Tec de Monterrey, sale de las aulas y toma recintos históricos
A través de una colaboración con la Secretaría de Cultura de la CDMX, el festival del Tecnológico de Monterrey realizará algunos de sus eventos fuera de sus campus, presentándose por primera vez en recintos históricos como el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, el Castillo de Chapultepec y la Cineteca Nacional.

Estudiantes del Tec ofrecieron una interpretación musical.
Bajo la premisa de que el arte es una herramienta de cohesión social y no un accesorio académico, el Tecnológico de Monterrey presentó la sexta edición de Vibrart 2026 que se celebrará del 21 al 24 de mayo.
En un movimiento que busca romper con el aislamiento tradicional del campus universitario, el festival llevará el talento estudiantil de más de 800 finalistas a escenarios de la talla del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, la Cineteca Nacional y el Castillo de Chapultepec. Esta edición, que coincide con el 50 aniversario de la institución en el Valle de México, busca consolidar un modelo de "economía naranja" al integrar la formación técnica y financiera con la sensibilidad artística, reafirmando que la apertura de los espacios públicos es vital para el ejercicio profesional de las nuevas generaciones.
Una alianza estratégica con la Ciudad de México
Durante la conferencia de prensa, celebrada en el histórico Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, se habló sobre la naturaleza de esta alianza, Samuel Sosa, director del Sistema de Teatros de la Secretaría de Cultura de la CDMX, fue enfático en la apertura institucional.
Sosa, quien se identificó como EXATEC (egresado de la institución), destacó que el gobierno capitalino busca activamente lazos con universidades para que el espacio público sea un "laboratorio de experimentación real".

Autoridades del TEC y la Secretaría de Cultura de CDMX.
"Nuestros teatros son públicos y están abiertos a todos. Es fundamental que existan espacios donde las nuevas generaciones puedan expresarse, equivocarse y encontrar su lugar en un ecosistema cultural que es complejo y demandante", señaló Sosa.
El funcionario recalcó que, pese a la saturada agenda de recintos como el Esperanza Iris, la Secretaría está abierta a todas las instituciones educativas que deseen replicar este modelo de vinculación, permitiendo que las diversas manifestaciones del arte joven encuentren un foro digno.
El valor académico de "salir"
Uno de los pilares de Vibrart 2026 es la decisión de llevar las finales nacionales de sus estudiantes fuera de los muros universitarios. Para la institución, este ejercicio no es opcional, sino una necesidad formativa. Salir del campus permite a los estudiantes de ingeniería, negocios o medicina —que representan la mayoría de los participantes— enfrentarse a un público real y heterogéneo.
Verónica Pedrero, directora del Campus Estado de México y sede principal del evento de este año, explicó que esta apertura responde a la necesidad de mostrar cómo el Tec incide en la transformación de la realidad urbana. "Queremos mostrar que, trabajando de manera colaborativa con la ciudad, logramos más de lo que se hace dentro de un campus", afirmó.
Por su parte, Luis Raúl Domínguez Blanco, decano de liderazgo y formación estudiantil, subrayó que Vibrart es una iniciativa estudiantil por lo que el compromiso institucional es facilitar que los jóvenes conecten con sus comunidades. "Si buscamos desarrollar agentes de cambio, estos deben tener un toque directo con el entorno donde eventualmente ejercerán su liderazgo", añadió.

Luis Raúl Domínguez Blanco.
La final Vibrart
Vibrart es el resultado de un ciclo anual. El proceso comienza en junio con el lanzamiento de convocatorias para ocho disciplinas (Cine, Canción, Literatura, Monólogos, Danza, Artes Visuales, Tec Talent y el premio Talento que Inspira).
Luego vienen las eliminatorias locales, realizadas entre diciembre y marzo en los 23 campus de profesional y 34 de preparatoria. Finalmente el Tec no elige a los ganadores; lo hace un jurado de expertos de la industria (como Diego del Río o Magali Torres) bajo rúbricas profesionales; de los 4 mil 700 aspirantes iniciales, quedan 800 finalistas que llegarán a la Ciudad de México para ejecutar sus obras inéditas en vivo.
Durante el evento se aclaró que los únicos dueños de la obra original son exclusivamente los autores (los estudiantes), por lo que el Tecnológico de Monterrey solo gestiona derechos de exhibición para la plataforma del festival.
Aseguran que el festival se convierte en una primera lección de "economía naranja", donde los jóvenes aprenden que su creatividad tiene un valor comercial y jurídico. "Queremos que los chicos hagan el ejercicio de registro ante las instancias correspondientes; es un aprendizaje adicional sobre el valor de su talento", explicó Domínguez Blanco.
"Un abogado o un administrador que pisó un escenario en la preparatoria es mil veces más sensible y eficaz que uno que no lo hizo", comentaron los directivos. El arte en Vibrart no busca necesariamente crear artistas profesionales, sino desarrollar competencias transversales como la inteligencia social y la comunicación, esenciales para cualquier líder en el siglo XXI.
Más sobre el festival
Aunque la competencia es interna, el Tec de Monterrey ha diseñado Vibrart 2026 como una experiencia de inmersión para el público general. Las masterclasses y las exhibiciones en la Cineteca Nacional de Chapultepec y el Castillo de Chapultepec contarán con mecanismos de acceso (boletos y registros en redes sociales) para que jóvenes de otras instituciones y ciudadanos interesados puedan participar.
- Sede principal: Campus Estado de México (con más de 30 talleres artísticos).
- Redes sociales: @vibrartfestival y vibrart.tec.mx

