La galería OMR de la Ciudad de México, una de las más relevantes en el mercado del arte en Iberoamérica y el mundo, confirmó en la víspera la destrucción de la pieza “Nimble and sinister tricks (To be preserved out scandal and corruption) I”, del artista mexicano Gabriel Rico, la tarde de este sábado en la feria de arte Zona Maco, en el Centro Citibanamex, por la crítica de arte y columnista conocida como Avelina Lésper.

“En OMR estamos muy tristes y decepcionados por lo que sucedió el día de hoy (sábado) en la feria de arte Zona Maco. No entendemos cómo una supuesta crítica profesional de arte destruyó una obra de uno de los artistas más sobresalientes del momento”, expresó a través de redes sociales la galería, dirigida actualmente por Cristóbal Riestra, hijo de los más conocidos mecenas, coleccionistas y galeristas en el país, Patricia Ortiz Monasterio y Jaime Riestra.

“A pesar de que parece haber sido accidental y que es irrelevante cómo sucedió, la acción de la señorita Lésper de acercarse demasiado a la obra para ponerle una lata de refresco encima y tomarse una foto para hacer una crítica, sin duda ocasionó el destrozo, y es, sobre todas las cosas, una enorme falta de profesionalismos y respeto”, detalló la galería OMR.

Informó que, a partir del presunto accidente, se abrieron canales de conversación con los organizadores de la feria y con el propio artista para tomar las medidas pertinentes sobre esta obra que tiene un precio de 20,000 dólares.

A la par de la postura pública de OMR, el diario Milenio publicó las declaraciones de Lésper, quien es columnista y directora de la colección Milenio Arte, en las que la crítica niega haber huido después de la destrucción de la obra, “porque el accidente sucedió cuando la obra implotó al intentar acercar una lata de refresco vacía (…) No traté de agredirla ni violentarla. Como una crítica, llevaba una lata vacía de refresco, traté de ponerla sobre una de las piedras, pero la obra explotó, se hizo pedazos, ni siquiera pude apoyarla”.

De acuerdo con lo difundido por el mismo medio, el galerista (sin identificar el nombre) únicamente le pidió el teléfono a Lésper y le dijo que más tarde se comunicaría con ella para definir los pasos a seguir para la resolución del asunto.

El artista plástico Pavel Égüez, quien acompañaba a Lésper en el momento del incidente, también dio a conocer su testimonio.

“Acompañé la visita guiada de Avelina Lésper a la feria de arte Maco, en la Ciudad de México. Lamentablemente al acercarse a una obra de Gabriel Rico, el vidrio que sostenía objetos explotó. Avelina no la tocó, un vidrio demasiado delgado y su débil estructura ocasionaron el incidente”, publicó en sus cuentas de redes sociales.

El artista

Nacido en Lago de Moreno, Jalisco, en 1980, y con formación profesional como arquitecto, Gabriel Rico ha dotado su obra de una identidad artística: el cruce de los objetos, naturales o innaturales que resultan en esculturas e instalaciones que invitan a los espectadores a reflexionar en la yuxtaposición de los elementos ajenos, el uno del otro, que componen su obra.

Sus trabajos, como gabinetes de curiosidades, recontextualizan la función de los elementos compositivos de los cruces artísticos, fuerzan a reformular el concepto y la función de la escultura. El artista lo mismo usa objetos de taxidermia, deportivos, piedras, ramas y otros elementos de su vida personal. Las composiciones evocan al “arte povera”, nacido en Italia en la década de los 60, en el que los artistas utilizaban materiales a su alcance, generalmente no industriales y muchas veces, humildes, para ejecutar sus piezas artísticas.

Con esta obra, Rico se ha convertido en uno de los artistas más buscados del catálogo de OMR y fue uno de los seleccionados para representar a nuestro país en la reciente edición de la prestigiada Bienal de Venecia, como parte de la selección oficial (junto con Teresa Margolles y Pablo Vargas Lugo).

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kg