El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) abrió fuego contra la UNAM. El organismo acusa a la Coordinación General de Estudios de Posgrado (CGEP) de la Universidad Nacional Autónoma de México de difundir información falsa respecto a la adjudicación de becas de posgrado.

En un comunicado publicado el pasado 29 de octubre, el Conacyt pide una nota aclaratoria a la universidad, pues señala que hubo filtración y noticias falsas que han generado inquietud entre los estudiantes becarios del Programa Nacional de Posgrado de Calidad (PNPC).

El problema se suscitó cuando a través de una nota publicada en el periódico Reforma se dio a conocer que la máxima casa de estudios, mediante un correo electrónico invitaba a participar en la Convocatoria Extraordinaria de Becas para Alumnos de Nuevo Ingreso a la Maestría para el Semestre 2021-1, como solución provisional luego de que Conacyt redujera el número de becas.

El documento de la CGEP explica que se otorgaron un total de 2,245 becas Conacyt, lo que refleja un déficit de 261 becas respecto a la promoción anterior, por lo que la UNAM, a través de la CGEP, absorbería las becas faltantes por un semestre y por única ocasión, lo que equivale a 22 millones de pesos por cuenta de la universidad.

Esto provocó reclamos de estudiantes y académicos, con la etiqueta #BecasConacytParaTodxs, se dieron a conocer pronunciamientos y la falta de apoyo por parte de Conacyt y la insuficiente solución provisional de la UNAM.

“Con la etiqueta #BecasConacytParaTodxs, estudiantes reclaman tanto la falta de apoyo por parte de Conacyt como la insuficiente, unilateral y discrecional solución provisional de la UNAM, por contribuir a la elitización de la universidad”, se lee en la cuenta Twitter @israelgRim.

El Conacyt, dirigido por María Elena Álvarez Buylla, luego de pedirle a las autoridades de la UNAM una nota aclaratoria y denominarla “irresponsable”, aseguró que el PNPC ha crecido año con año, que cada institución distribuye las becas disponibles con principio de corresponsabilidad y que el Conacyt distribuye el presupuesto de acuerdo con las prioridades determinadas por la institución, sin dar mayores detalles.

Hasta el momento las autoridades de la UNAM no han respondido a las acusaciones realizadas por el Conacyt.

Un tema de fondo

Para la comunidad científica en realidad sí existe un tema de fondo, pues aunque el comunicado de Conacyt repite que se dará cumplimiento a los convenios que tienen establecidos actualmente con los becarios y con los miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), no dice qué sucederá cuando estos lleguen a su término, como es el caso del pago de los estímulos económicos de los SNI en instituciones privadas.

Cuando el Conacyt decidió no renovar los convenios, sus investigadores aunque tengan los méritos no recibirán el estímulo económico correspondiente, actualmente ese es el caso en la Universidad Iberoamericana, Tecnológico de Monterrey, Universidad de las Américas, entre otras instituciones.

Especialistas en derecho y política científica, que prefieren guardar el anonimato luego de la serie de acusaciones y ataques que ha recibido el gremio, explican a El Economista que lo ambiguo de la información emitida por las autoridades genera aún más dudas que respuestas, por ejemplo, si habrá prorrogas para las becas de doctorado para concluir los trabajos de investigación luego de cambiar los criterios de evaluación. Si los recursos tendrán al menos montos similares a los de años previos para asegurar que los alumnos de nuevo ingreso a los posgrados de calidad tengan beca, esto en atención al principio de progresividad señalada en la Carta Magna y en la de los Derechos Humanos, que indica que el presupuesto para becas debería incrementarse año con año..

Además se señala que después de los últimos embates a la comunidad científica en los que a pesar de haber pasado por debates, conversatorios, parlamentos abiertos y otros tipos de foros, se desestimó a la comunidad, por lo que es importante que la autoridad presente los datos históricos y proyecciones futuras relacionadas con el número de becas vigentes hasta este momento, especificando al menos su distribución por tipo de beca, género, entidad federativa e instituciones para tranquilidad de la comunidad.

Por su parte la Asamblea de estudiantes del Programa de Posgrado en estudios Latinoamericanos (PPELA) denunció un proceso lento y opaco en la asignación de becas y aseguran que a más de la mitad de los estudiantes de maestría les fue negada la beca “la situación pauperiza completamente las condiciones en las que podamos desarrollar nuestros estudios y las de próximas generaciones”, se lee en su pronunciamiento dirigido al Conacyt y diversas autoridades de la UNAM. Además aseguran que al haber firmado una carta compromiso se les impide trabajar, por lo que se les privan formas de obtener modos de subsistencia situación que agrava el problema al haberles negado el apoyo económico.

nelly.toche@eleconomista.mx