Este martes, se inauguró el coloquio internacional Articulaciones: Derechos Humanos en la Cultura y las Artes, que, como parte de la Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes, se realiza hasta el próximo 27 de junio en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) y donde, a lo largo de ocho paneles artistas, gestores culturales, funcionarios del rubro, activistas y víctimas de violencia se han estado dando cita para ahondar en las posturas y responsabilidades de las instituciones culturales, públicas y privadas, ante la situación de crisis humanitaria en México.

De esa manera lo dijo a este diario Jacobo Dayán, director de la cátedra, en la víspera a esta primera ronda de conversaciones: “El objetivo del coloquio es profundizar en una discusión que hemos dejado pendiente sobre hacer una narrativa más profunda acerca de la violencia y el horror que se vive en nuestro país”.

El panel titulado “Las instituciones culturales y artísticas ante la crisis humanitaria” estuvo integrado por Karina Franco Rodríguez, directora de Capacitación Cultural y coordinadora del programa Cultura Comunitaria, de la Secretaría de Cultura federal; Daniel Brena, director del Centro de las Artes de San Agustín, en Oaxaca; Israel Torres Rangel, artista visual y coordinador del Programa Transformaciones Colaborativas, impulsado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, además de Verónica Toscano Palma, artista visual e integrante de la plataforma Pedagogía Colaborativa de la misma dependencia capitalina.

En las disertaciones, tanto la funcionaria de Cultura federal como los representantes de Cultura CDMX explicaron de manera detallada los planes y programas de ambas instituciones en el rubro. Sin embargo, enfocaron su participación en las acciones didácticas de los programas oficiales.

Karina Franco presentó los planteamientos generales de la Secretaría de Cultura federal, en el marco específico de Cultura Comunitaria, como parte de una base para el diseño de las políticas culturales. Si bien abogó por el ejercicio de los derechos culturales de cada uno de los ciudadanos, su discurso se mantuvo distante de las crisis humanitarias que se esperaba que abordaría. Lo mismo sucedió con la presentación en conjunto de Verónica Toscano e Israel Torres, quienes, de manera alternada, desglosaron su participación en el programa de Promotores Culturales y Transformaciones Colaborativas, implementados en Ciudad de México.

Pregunta sin respuesta

Dicha ponencia no dejó satisfecho al público presente, toda vez que el título condicionaba a abordar la postura de las instituciones ante la crisis humanitaria. Había expectativa al tratarse de representantes de las dependencias de Cultura local y federal.

“¿Qué dicen nuestras instituciones, qué se propone y cómo atender las emergencias sociales que tenemos, tanto locales como federales?”, fue una de las preguntas del público al final de la ponencia, cuyo tiempo no fue suficiente para satisfacer todas las interrogantes de una conversación en la que sobraron ímpetus para mantener abierta.

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