Con la campaña #DosisDeHumanidad, la organización médica y humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF), con presencia en más de 70 países, se ha unido al esfuerzo de instituciones públicas y privadas para la generación de conciencia sobre la labor crucial del personal de salud en la línea frontal de respuesta a la propagación de Covid-19, quienes han sido objeto de violencia y discriminación en distintas circunstancias y escalas de la vida pública, y ha extendido sus ejes de acción para acompañar a las personas  diagnosticadas con el padecimiento, quienes también son objeto de agresiones y estigmatización.

“Covid-19 es la enfermedad de la soledad”, razona en entrevista Loïc Jaeger, director general de la oficina para México y Centroamérica, “porque, una vez que tienes síntomas, lo primero que te pide el doctor es que te aísles, por la naturaleza del virus, cuando en ese momento lo que más necesitas es tener una red de apoyo”.

A través de las redes sociales, MSF ha desplegado esa red de apoyo emocional y didáctica para trabajadores de la salud y pacientes que afrontan este padecimiento. Ha puesto a disposición líneas telefónicas para el apoyo emocional de quienes libran la batalla. Desde hace unas semanas, comenzó con el desplazamiento de gran parte de su personal médico que atendió la emergencia en Asia y Europa hacia el sur de África y América Latina, ahora identificados como los puntos de mayor contagio. Actualmente, en México se han desplegado alrededor de 300 profesionales médicos de la organización para la atención de esta emergencia y otras necesidades médicas y humanitarias.

Relata también que “antes de Covid-19 trabajábamos en toda la ruta migrante, en las fronteras sur y norte, y en Tamaulipas y Guerrero, con víctimas de violencia sexual. Lo primero que hicimos fue asegurarnos de que nuestros espacios de consulta no fueran un riesgo de contagio para los pacientes y hemos apoyado albergues y otras organizaciones aliadas que dan apoyo a migrantes y víctimas de violencia para que puedan reaccionar y atender u orientar a pacientes de Covid-19. Una vez que el país llegó a la fase 3, empezamos a abrir centros de atención a pacientes diagnosticados. Primero abrimos uno en Tijuana, la semana pasada en Reynosa y esta abriremos otro en Matamoros. No estamos aquí para reemplazar al sistema de salud sino para tratar a la gente que no ha podido ser atendida”.

Esta semana, en la unidad de atención en Tijuana, una de las regiones de mayor incidencia de contagios en el país, MSF alcanzó la cifra de 50 pacientes recuperados. Dentro de su esquema de trabajo, la campaña #DosisDeHumanidad para reducir la discriminación y estigmatización de quienes están involucrados con la Covid-19 es fundamental.

“Lo hemos aprendido en otras epidemias: la batalla no sólo se gana en el hospital, sino desde la comunidad. Cada uno de nosotros podemos poner nuestro grano de arena y regalar una dosis de humanidad a las personas afectadas para asegurarnos de que mañana, cuando alguno de nosotros o alguien a nuestro alrededor se haya infectado reciba todo el apoyo que necesita, y esto implica no ser estigmatizado”, insta.

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