Aún tenemos mucho que aprender acerca de la naturaleza. No hemos aprendido a ponerle precio a los servicios que nos ofrece , dice Pavan Suckhev. Parece una barbaridad ponerle precio al aire limpio; a la belleza de los corales; al trabajo de polinización de las abejas o a la fertilidad del suelo. En realidad, la barbaridad es no tener una idea de lo que valen .

Pavan Suckhev sabe lo que dice. Es uno de los economistas más importantes del mundo. Su estudio sobre la Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad publicado en 2008 (conocido como TEED por sus siglas en inglés) es el trabajo de referencia en el terreno de la economía verde.

El TEED de Suckhev ha hecho por la economía verde lo que el informe de (Nicholas) Stern hizo por el cambio climático , dice uno de los comentaristas en The Guardian.

Este economista acaba de publicar Corporation 2020. Se trata de una secuela de su libro anterior, que trata de explorar el papel de las corporaciones en el reto de la transformación económica ante los retos del medio ambiente. El año 2020 es el plazo que tenemos para cambiar.

No fue elegido al azar ni por razones de mercadotecnia. Nos quedan ocho años para hacer la transformación. Las corporaciones deben ser las protagonistas, pero aún no están listas. El reto es despertarlas .

Pavan Suckhev nació en India y trabajó en el Deutsche Bank, en Alemania por dos décadas, hasta el 2007, cuando tomó un año sabático que dio un giro a su vida, luego de la publicación del TEED. En los últimos años ha sido asesor de la ONU, de países como Indonesia y de decenas de empresas y organizaciones. Tiene una empresa consultora, GIST, Green Initiatives for a Smart Tomorrow, que se traduce como Iniciativas Verdes para un Mañana Inteligente.

LAS CORPORACIONES Y SU PODER DE TRANSFORMACIÓN

Soy escéptico respecto al papel de la educación formal , dice eso tardaría 20 o 25 años en rendir frutos y no tenemos tanto tiempo.

Necesitamos una estrategia para encontrar una vía rápida, algo que ofrezca resultados en un periodo más corto. Por eso pongo tanto énfasis en las corporaciones y su poder de transformación. Ningún otro agente social o económico puede cambiar las cosas más rápido que las corporaciones .

Este economista estuvo en México para dictar una conferencia en la Cumbre de los Negocios Verdes que organizó el Tec de Monterrey. Tiene la peculiaridad de expresar algunas de las ideas más tremendas con una sonrisa serena iluminando su rostro. El mundo no puede seguir por el camino que lleva. Hay un problema real de liderazgos. Tenemos por delante el reto de educar a nuestros líderes. Lo bueno de vivir una crisis económica tan profunda como la actual es que los líderes políticos y corporativos han aprendido a aceptar que son falibles y que cometen errores. Lo que sigue es convencerlos de que el juego terminó .

Su idea de que las corporaciones son las protagonistas del mundo, aparece una y otra vez en una conversación concertada con la oficina de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en México. Me recuerda a Peter Drucker, cuando define la honestidad intelectual como no confundir lo que las cosas son con lo que uno quisiera que fueran . De cualquier modo, queda espacio para preguntarle: ¿cuál es el papel del Gobierno, de las organizaciones sociales, de los ciudadanos?

Los gobiernos no son muy buenos para hacer las cosas bien y rápido. El gran reto es alinear las políticas públicas con los objetivos de las corporaciones. En esto es clave mejorar la contabilidad nacional, pero también las cuentas corporativas. En la mayoría de los casos seguimos siendo incapaces de medir las externalidades. La destrucción que producen ciertos procesos productivos, en industrias como la energética .

¿Cuál es el papel de la sociedad, de los ciudadanos? Ellos son la medida de todo. Los que más sufren el deterioro ambiental. Su papel como vigilantes es insustituible. Lo hacen mucho mejor que el Gobierno .

lmgonzalez@eleconomista.com.mx