Familiares y amigos, colegas y discípulos, lo mismo que autoridades y voces de la cultura y la academia mexicanas, iniciaron la noche del miércoles las actividades del Homenaje Nacional a Miguel León-Portilla, uno de los investigadores que con mayor denuedo ha recuperado y difundido la historia y el sentir de los pueblos indígenas, tanto de los que antecedieron y los que convivieron con los primeros europeos llegados al continente americano, como de aquellos que hoy perviven y enriquecen la diversidad étnica y cultural de México.

Al encabezar el acto en el Museo Nacional de Antropología (MNA), junto con Ascensión Hernández de León-Portilla, Marisa León-Portilla y Gerardo Hierro, esposa, hija y yerno, respectivamente, del historiador y nahuatlato, la secretaria de Cultura del gobierno federal, Alejandra Frausto Guerrero, indicó que el homenaje reconoce la trayectoria de uno de los mexicanos que mayor prestigio ha alcanzado a nivel mundial.

“Miguel León Portilla es un ejemplo vivo de lo que la pasión y la entrega por el estudio pueden lograr”, señaló al rememorar los 16 doctorados honoris causa que el investigador ostenta, o bien las diversas publicaciones que ha dado a conocer a lo largo de los años, entre ellas: La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes (1963), Quince poetas del mundo náhuatl (1994) y Visión de los vencidos (1959), esta última traducida a más de 13 idiomas y braille.

El programa de actividades del Homenaje Nacional a Miguel León-Portilla, continuó este jueves, 4 de julio, con un conversatorio dedicado a la vida y la obra del estudioso en el MNA y seguirá el lunes 8 de julio a las 8 de la noche con un concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) en el Palacio de Bellas Artes.

En la ceremonia-homenaje también estuvieron presentes Diego Prieto, director general del INAH; Gonzalo Celorio, director de la Academia Mexicana de la Lengua; Rodrigo Martínez Baracas, representante de la Academia Mexicana de la Historia; Antonio Saborit, director del MNA; Luis Fernando Lara, presidente de El Colegio Nacional, así como el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, investigador emérito del INAH, quien ofreció una conferencia magistral centrada en el rol de Miguel León-Portilla como investigador y defensor de la herencia indígena de México.

Matos rememoró que, en 1978, durante los primeros meses del arranque del Proyecto Templo Mayor, la arqueología verificó muchos de los planteamientos que Miguel León-Portilla había esgrimido sobre la arquitectura y función del centro ceremonial, en el libro México-Tenochtitlan: su espacio y tiempo sagrados, publicado en los meses previos al inicio del proyecto que reveló la antigua ciudad enterada de los mexicas.

“¡Cuánta falta nos hace la voz de Miguel León-Portilla en estos tiempos de reflexión histórica! Esperamos su pronta recuperación, y que esté, como en épocas pasadas, presto a marcar los derroteros tanto del México antiguo, como del México actual”, declaró Matos.