El fenómeno de la corrupción en la sociedad mexicana dará pie a una mesa de análisis este miércoles en el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).

La periodista Carmen Aristegui y la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros, pondrán al descubierto sus tesis sobre el peor mal de México después de la inseguridad.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental del Inegi, publicada en el 2015, la mitad de la población mayor de 18 años consideró que la corrupción es el segundo mayor problema que enfrentan sus estados, sólo por debajo de la inseguridad y la delincuencia.

El mismo documento revela que 88.8% de la población piensa que la corrupción es una práctica que ocurre de manera frecuente o muy frecuentemente entre los servidores públicos o empleados del gobierno, quienes son percibidos de abusar de sus funciones para obtener beneficios personales.

Por su parte, el Banco Mundial estima que este fenómeno representa 9% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

El ciclo Debatiendo el Presente Mexicano, organizado por la Secretaría de Cultura y el INEHRM, incluirá un panel con estas dos profesionistas —Aristegui y Sandoval Ballesteros—, que han tenido un acercamiento con el fenómeno desde la experiencia y el estudio.

El panel titulado “Panorama y retos del combate a la corrupción en México” “abordará los comportamientos de los individuos y funcionarios públicos que se desvían de las responsabilidades establecidas y usan su posición de poder para satisfacer fines privados y asegurar sus propias ganancias”, según la economista y periodista Carmen Aristegui.

De acuerdo con la definición de la Secretaría de la Función Pública del gobierno de México, la corrupción consiste en “el abuso del poder para beneficio propio. Puede clasificarse en corrupción a gran escala, menor y política, según la cantidad de fondos perdidos y el sector en el que se produzca”.

La secretaria Irma Eréndira Sandoval Ballesteros ha propuesto “promover políticas que propicien la ciudadanización en el control y vigilancia del ejercicio de los recursos públicos, establecer políticas de protección a denunciantes y alertadores internos, e instaurar políticas concretas para la detección y prevención oportuna de conflictos de intereses”.

En el libro de la Universidad Nacional Autónoma de México, La corrupción en México: percepción, prácticas y sentido ético. Encuesta Nacional de Corrupción y Cultura de la Legalidad, 2015, de María Marván Laborde y Fabiola Navarro Luna, se ha puesto a la corrupción como el segundo problema más grave que enfrenta México, junto con la inseguridad.

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