En la Ciudad de México se encuentra a prueba un código de alerta que las mujeres pueden emplear en algunos establecimientos públicos si se encuentran en problemas o se siente acosadas. Se llama "Diana Doble", como si se tratara de un trago, y oculta una clave de auxilio en tres niveles: 1. que la persona necesita que le acompañen a su automóvil; 2. que requiere que le soliciten un taxi seguro de inmediato, y 3. que es necesario llamar a la policía.

El Diana Doble es una iniciativa del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, dedicado a fomentar la cultura de la denuncia, y la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, con la intención de disminuir los episodios de violencia contra las mujeres.

El Diana Doble se pide "solo", "para llevar" o "azul", dependiendo el grado de vulnerabilidad en que se encuentre la mujer que lo solicita al personal de los 13 establecimientos que participan en la prueba piloto, la mayoría en la zona de Garibaldi: Doña José, Salón Tropical, Salón Santa Cecilia, El Mariachi Loco, Guadalajara de Noche, Pollo Bony, El Tenampa, La Flor de Garibaldi, Creperie de la Paix, Beer Stop Condesa, El Campirano, Restaurante Los Toños y Sirenito Blu. En total, como parte del programa se capacitó a 133 personas entre el personal de los establecimientos.

De acuerdo con cifras del Inegi, 66.1% de las mujeres mexicanas (30.7 millones) ha sufrido algún episodio de violencia a lo largo de su vida y 41.3% han sido víctima de violencia sexual.

¿De dónde surge la iniciativa?

La historia de esta medida se remonta a finales de 2016 en Gran Bretaña. Fue una iniciativa del Consejo del Condado de Lincolnshire como parte de la campaña #NoMore. Como parte de la campaña, se colocaba un cartel en el baño de mujeres en donde se les sugería que si de alguna forma se llegaban a sentir inseguras, incómodas o acosadas por otros clientes podían ir a la barra y preguntar por “Ángela”, con este código el personal del lugar las ayudaría.

En 2017 la idea llegó a Argentina con el mismo nombre. Se implementó en un bar al sur de Buenos Aires llamado La Mia Citta. En otros establecimientos del país basta con ir a la barra y pedir una cerveza que no exista o no vendan ahí como alerta para el personal del lugar.

La primera vez que se registró en México fue en un bar de Tijuana llamado Dandy del Sur, en el cual el código es pedir un trago “Medio mundo” que indica a los empleados que requieres ayuda.

¿Cómo funciona el Diana Doble?

De acuerdo con Moisés Arbrid Freeman, director de Psicología del Consejo Ciudadano, los establecimientos que participan en la prueba piloto han colocado un cartel en el baño de mujeres que dice: “Si tu cita no va con lo planeado o te sientes en riesgo, acércate con cualquier persona del establecimiento y pide una ‘Diana Doble’”.

Hay tres modalidades: “Diana Doble Solo", que indica al personal del lugar que la persona que requiere la ayuda necesita que le acompañen a su automóvil; "Diana Doble Para Llevar", significa que requiere que le soliciten un taxi seguro que la lleve a su casa, y "Diana Doble Azul" que indica que es necesario llamar a la policía.

Freeman dijo que el código fue nombrado así en México por la Diana Cazadora, “como icono femenino de la ciudad”.

¿Por qué empezar con locales mayoritariamente de Garibaldi?

El director de Psicología del Consejo Ciudadano afirmó que no se escogió Garibaldi por considerarlo un lugar de riesgo o peligroso, sino por ser un lugar "donde no sólo tenemos una relación cercana sino que es un lugar icónico de la ciudad, lleno de bares y restaurantes, que además el plan es empezarlo ahí, formar nuestro caso de éxito y posteriormente replicarlo hasta donde lleguemos”.

Medidas preventivas

Freeman dijo que con el Diana Doble se busca prevenir agresiones o acosos.“La mejor acción que podemos hacer nosotros es la prevención”, dijo.

Según Freeman, este código también puede ser utilizado por hombres. “Se puede implementar en cualquier situación que sea necesaria, pueden ser hombres, pueden ser mujeres, no hay diferencia de edad ni de orientación sexual”.

Freeman dijo que el proyecto comienza con mujeres porque es la población que más sufre de acoso, “no quiere decir que todas las mujeres lo sufran, ni que todo el que lo sufre es mujer” y reiteró que el punto de la iniciativa es prevenir, tener acciones para evitar que suceda un evento mayor.

alheli.montalvo@elconomista.mx