Luego de que la variante ómicron se denominara “de preocupación” por parte de la Organización Mundial de la Salud y que varios países están presentando una cuarta ola de contagios, la pregunta sobre la necesidad de un refuerzo para la vacunación está en la mesa, por ello, El Economista platicó con el doctor Rodrigo Romero Feregrino, secretario general de la Asociación Mexicana de Vacunología, quien nos ayuda a entender el tema y ponernos al tanto de la evidencia científica hasta el momento.  

“Ya varias organizaciones internacionales han dado la recomendación del refuerzo, por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud, con las vacunas que ellos tienen aceptadas (Pfizer, Moderna, AstraZeneca, Sinopharm, Sinovac y Johnson & Johnson) recomiendan una dosis adicional en personas que tienen inmunodepresión, moderada o grave. En especial con la vacuna de Sinovac y Sinopharm se recomienda una tercera dosis a personas de 60 años o más”. 

Por su parte la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA,  por su sigla en inglés) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por su sigla en inglés), ya están recomendando que todos los adultos mayores de 18 años después de que se hayan aplicado las dos dosis de la vacuna Pfizer o  Moderna, se aplique una tercera dosis y en el caso de Johnson & Johnson, están recomendado una segunda dosis a partir de los dos meses de haberse puesto la primera. 

Con este panorama y de acuerdo con la realidad mexicana, donde el 85% de las personas vacunadas contra Covid-19 cuenta con esquema completo, cifra que equivale a 65, 038, 728; mientras que 15% recibió su primera dosis, correspondiente a 11, 806, 527 y donde todavía existe un número importante de rezagados y menores entre 15 y 17 años que comenzaron a recibir la inmunización, el especialista fue enfático, “lo primero que necesitamos es que más personas se vacunen, con el proceso de rezagados necesitamos aumentar la cobertura y que se cumplan los esquemas en forma correcta para estar lo más protegidos posibles”.  

Sobre la tercera dosis, explica que hay evidencia que demuestra que después de los seis meses disminuye el número de anticuerpos, pero eso no quiere decir que se pierda la protección, “solo que reduce un poco”, además no estamos midiendo otra parte de la inmunidad que se denomina “celular”, por lo que no sabemos si eso cae como los anticuerpos o esa se mantiene. 

“Pero como en algunas personas se ha visto que existe una declinación mayor, por esa razón se recomendó la tercera dosis”, para mantener los anticuerpos en una situación de pandemia y donde es muy probable que en los próximos meses, sobre todo en Estados Unidos y México veamos un aumento significativo de casos.  

Durante la semana epidemiológica 46, en México se registra un aumento de 8% en el número de casos estimados de Covid-19 en comparación con la semana previa. En los últimos 14 días, 20, 906 personas presentaron signos y síntomas; se consideran casos activos y representan 0.5% del total. “Por ello es muy oportuno hablar de segundas o terceras dosis, según sea el caso, pero dependerá de la disponibilidad”. 

Este jueves el presidente Andrés Manuel López Obrador aclaró que los refuerzos de vacuna covid a personas adultas mayores empezarán a aplicarse en México a partir de este mes. También sin dar una fecha específica dijo que sí se tiene contemplada la  dosis de refuerzos para la población mayor de 18 años y personal educativo.  

¿Cómo funcionan las vacunas? 

Romero Feregrino explica que las vacunas buscan una memoria inmunológica, para ello la respuesta inmune depende de cómo se procese o qué parte del virus o bacteria se utilice para obtenerla. 

Entonces, tenemos vacunas que su memoria es muy buena con solo una dosis, como puede ser la vacuna de la rubéola. “En general estas vacunas que se les denominan de virus vivos atenuados son lo más parecido a la enfermedad,  por lo que generan una respuesta inmunológica muy parecida a la del padecimiento”. Como ejemplos tenemos varicela, sarampión, rubéola, o fiebre amarilla. 

Pero hay otras como la vacuna de difteria, tosferina y tétanos, donde la inmunidad o las defensas creadas por las vacunas con el tiempo van declinando y entonces se necesita un refuerzo para mantener a las personas protegidas. “Por ejemplo, hemos vuelto a ver casos de tosferina porque los adultos no se están aplicando los refuerzos”. 

En el caso de Covid-19, en primer lugar todavía no se sabe al 100% cuánto va a durar la inmunidad, ni de la enfermedad natural, ni de la vacuna, también estamos viendo que con todo y que se presente la enfermedad, también nos puede volver a dar, por lo que la inmunidad que se crea por infección natural no es como la del sarampión o varicela, donde quedas protegido para toda la vida.  

¿Podemos combinar dosis? 

El 7 de octubre, la OMS ya notificaba poder considerar que se aplique la vacuna a la que se tenga acceso, es decir, sí se pueden combinar marcas. Sobre todo porque es difícil tener acceso a la misma vacuna, así que será de acuerdo con el Plan Nacional de Vacunación y la disponibilidad.  

Por su parte la FDA el 19 de noviembre también nos dice que se autoriza el uso de una marca diferente para la dosis de refuerzo.  

nelly.toche@eleconomista.mx