A pesar de que acabamos de vivir el proceso electoral más importante del país y éste sigue en curso, la realidad es que los temas correspondientes con la política generan poco interés para la población. Alrededor de 43% de los mexicanos ha declarado tener un interés nulo por la misma, 40.7% un interés moderado y sólo 3.5% declaró tener un interés muy grande.

Un desencanto no muy distinto se percibe, de entrada, hacia la ciencia, ya que sólo 8.4% dijo tener un interés muy grande por los nuevos inventos, descubrimientos científicos y desarrollo tecnológico, 27.4% dijo tener un interés grande e incluso 25% declaró nulo interés por estos temas.

Además, 29% de la población dijo contar con un nivel nulo de información, 47% moderado y sólo 5% habla de un nivel de información muy bueno. Sin embargo, y a diferencia de la política, la ciencia parece tener mejores expectativas sobre la utilidad de la misma. Esta lectura se da al saber que 92.2% de la población está de acuerdo o muy de acuerdo con que es necesaria una mayor inversión gubernamental para el impulso de la investigación científica.

Con la reciente publicación de la Encuesta sobre Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología en México (Enpecyt) 2017, un estudio que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en colaboración con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, justo se busca medir el conocimiento, entendimiento y la opinión de las personas de 18 años y más al respecto de la ciencia y la tecnología y que de ahí deriven políticas acordes a las necesidades de nuestro país.

En general, los mexicanos están conscientes de que la ciencia resuelve problemas importantes y que su labor es significativa. La percepción, en general, es buena, por ejemplo, 79.8% estuvo de acuerdo en que se utilice la clonación para la reproducción de órganos y tejidos humanos para la realización de trasplantes quirúrgicos. En términos de la respetabilidad de su quehacer, las profesiones o empleos mejor calificados fueron los de bombero con 59.5%, inventor con 48.4%, enfermera con 41.5% e investigador con 34.6 por ciento. Mientras que los que tuvieron menor calificación fueron los de abogado con 5.9%, oficial de policía con 5.1% y juez con 4.4 por ciento.

Aun así, las estadísticas nos dan una lectura de población lejana a la ciencia. Los lugares o recintos culturales y de diversión más frecuentados fueron los cines (60.5%), los parques de diversión (39.9%) y los zoológicos o acuarios (32.6 por ciento). Los menos visitados fueron la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología (6.9%), los planetarios (10.9%) y las exposiciones tecnológicas o industriales (13.1 por ciento).

El conocimiento científico en nuestro país es criticable, hay mucho trabajo por delante para quienes se dediquen en el futuro próximo a generar las políticas públicas en este sentido, pues no podemos dejar que la ciencia siga siendo “sólo para los científicos”. En términos de cultura científica, la encuesta contó con una sección de preguntas que se contestaban con falso y verdadero.

Por un lado, 96.5% acertó en que “fumar puede causar cáncer pulmonar”, 88.4% respondió correctamente (cierto) que “el centro de la tierra es muy caliente” y 85.3% también contestó que es cierto que “el hombre ya ha llegado a la luna”.

Pero por otro lado, sólo 15.6% de la población respondió correctamente si existe el premio Nobel de matemáticas, lo cual es falso. Sobre si los antibióticos sirven para tratar enfermedades causadas tanto por virus como por bacterias (falso), 19.1% acertó a la pregunta. Y 24.6% acertó al contestar la pregunta de si al menos cinco mexicanos han ganado el premio Nobel (falso).

Éste también es un llamado de atención para los espacios que nos dedicamos a comunicar la ciencia y sus aplicaciones, pues de acuerdo con Enpecyt, sólo 37.4% de la población urbana declaró haber consultado temas relacionados con ciencia y tecnología, independientemente del medio de comunicación utilizado; mientras que el restante 62.6% declaró no haber utilizado los medios de comunicación con ese propósito. Lo anterior indica que, entre el 2015 y el 2017, el porcentaje de la población que utilizó los medios de comunicación para allegarse información sobre ciencia y tecnología se redujo en 8.6 puntos porcentuales, al pasar de 46% en el 2015 a 37.4% en el 2017.

En el orden de consulta, los medios más utilizados para revisar temas de ciencia y tecnología fueron: impresos (revistas y periódicos), la televisión y, finalmente, la radio.

Esta nueva radiografía, en general, no revela nada nuevo y eso es lo preocupante, que cada que demos a conocer los resultados no se tengan mejorías en al menos tres o cuatro rubros.

Como ya se dijo, las encuestas sirven también para generar nuevos planteamientos y eso es lo que se espera hoy, que se vislumbran cambios importantes en esa política en la que nadie confía, según las encuestas, pero que están en la posibilidad de demostrar lo contrario.