Dominic Dromgoole, director artístico de la compañía británica Shakespeare’s Globe Theatre no duda en afirmar que quienes vayan a las funciones que se darán en estos días en La Corrala del Mitote, en el Zócalo de la ciudad de México, verán al Hamlet más feliz (refiriéndose tanto a la obra de William Shakespeare como al personaje que le da nombre) que puede existir actualmente.

Es más, sobre el montaje para ocho actores, que son al mismo tiempo músicos, Dromgoole agrega que además de feliz será simple, claro, ligero y con la velocidad del pensamiento , una propuesta que por más innovadora que parezca (y adaptada a las mentes con escasa capacidad de concentración en que pareciera estarnos convirtiendo la realidad virtual) es en realidad un esfuerzo por contar una historia tal y como lo hacían hace 400 años los actores de Shakespeare en su teatro, el Globe, y al salir de gira.

ENAMORADOS DE LA CORRALA

Les encantaba hacer giras, no sólo por el Reino Unido sino que iban a lo que ahora son los Países Bajos, Alemania, Polonia; llevaban las obras en inglés y en algunos de esos lugares iniciaron la cultura teatral, al grado que la primera compañía alemana hacía obras inglesas y en inglés .

Para revivir esa tradición es que están aquí, y escogieron México porque, por un lado, se enamoraron de La Corrala y porque, por otro, en el reciente encuentro Globe to Globe, que se hizo poco antes de las Olimpiadas con 34 compañías de todo el mundo interpretando a Shakespeare, los mexicanos (con Enrique IV a cargo de la Compañía Nacional de Teatro) fueron unos groseros –dijo Dromgoole-, fueron a nuestra casa y casi hicieron a Shakespeare mejor que nosotros, eso es ser grosero .

La Corrala del Mitote, el pequeño espacio teatral para armar que se instaló en el Zócalo es como un baby Globe por sus similitudes con el actual Globe y el de hace 400 años; un teatro donde no tienes oportunidad de andar elucubrando si actúas para la cuarta pared o para el director o para ti mismo, es evidente que actúas para esa gente que está justo ahí . Dromgoole cree que la cultura digital ha hecho que, paradójicamente, se valore más el espectáculo en vivo. El acto de reunirse le gusta a la gente, lo ves cuando van al Globe Theater, que no es para sentarse en silencio sino para que la gente se reúna y los actores luego tienen que acoplarse a esa emoción y esa excitación … por eso creo que La Corrala es una idea excelente .

Luis de Tavira, director de la CNT, está de acuerdo y al respecto recuerda que en la tercera función de Enrique IV en el Globe empezó a caer una lluvia que se transformó en una granizada tremenda, y el público, que era en su gran mayoría británico, no se movió más que para tratar de acercarse más el escenario y ver qué estábamos haciendo con su obra , y los actores respondieron, ninguno trató de taparse un poco sino que, al contrario, salieron a proscenio . Cuando acabaron el aplauso fue muy cálido .

SI SHAKESPEARE QUIERE?DECIR ALGO LO DICE

Para Dromgoole la influencia de Sigmund Freud fue fatal para el teatro. Desde entonces los actores se ponen a pensar en el subtexto y en el sentido de lo que están diciendo . Eso tal vez funciona para obras modernas, pero se les olvida que cuando Shakespeare quiere decir algo lo dice .

Y lo dice con lenguaje que tiene musicalidad. Si desarmas la escena para poner subtexto acabas con la musicalidad. Hay que confiar en la obra y dejarla hablar .

Y en un teatro donde tienes a la gente tan cerca casi puedes escucharlos pensar, y si quieres mantener el interés tienes que adelantarte, tienes que ser más veloz que el pensamiento .

Además, también desde Freud, los Hamlets son unos azotados . Se olvida que la tragedia no lo es hasta que es .

Funciones gratuitas:

  • 25 y 26 ?de octubre. 18:00 horas.
  • 27 y 28 ?de octubre. 12:00 y 18:00 horas.
  • La entrega de boletos es limitada y se realizará en la taquilla de La Corrala del Mitote, ubicada la Plaza de la Constitución esquina Madero; estará abierta dos horas antes de cada función.

manuel.lino@eleconomista.mx