El diagnósticos in vitro es un nicho vital para la operación de cualquier hospital. Siete de cada 10 decisiones médicas hoy en día se basan en los resultados de este tipo de diagnóstico, que son pruebas a partir de la sangre, tejido u orina para detectar una infección, afección médica, prevenir enfermedades y prescribir tratamientos.

Hay 3 empresas que lideran el rubro en México:

  • La suiza Roche
  • La inglesa Abbot
  • La española Werfen

Tuvimos oportunidad de entrevistar al director general de Werfen en México, Carlos Humberto Escobar, con motivo de los 30 años que está cumpliendo la empresa española aquí y nos compartió los retos de esta compañía en el país que es una de las 10 subsidiarias más importantes de la corporación a nivel mundial y la presencia más importante de Werfen en América Latina.

Nos explicó que en el mercado conocido también como In vitro Diagnostic, donde en el terreno de juego compiten de 15 a 20 compañías, consiste en la colocación en hospitales de plataformas (analizadores) que utilizan reactivos o sustancias que se ponen en las muestras de sangre, saliva, etcétera para analizarlas y ayudar al médico a dar con el diagnóstico.

Werfen participa con casi 20% de este segmento bajo tres líneas: hemostasia, gasometría y autoinmunidad. Son rubros especializados, que incluyen las pruebas de biología molecular PCR, ahora ya muy conocidas, pero abarcan una amplia gama de pruebas de diagnóstico que son pilar fundamental en la operación de todo hospital, sobretodo si tiene área de cuidados intensivos.

En hemostasia Werfen ofrece el conjunto de pruebas para detectar cualquier alteración en la cadena de coagulación. Sus equipos están ubicados en las áreas más delicadas, las unidades de cuidados intensivos. Por eso el directivo dice que su tecnología ha estado cerca de los pacientes Covid19 que también implica problemas de coagulación.

Por ejemplo para ubicar riesgo de trombosis, una de las principales causas cardiovasculares de mortalidad en México, la prueba de Werfen se llama Dímero D y también se volvió clave en el manejo de pacientes Covid19 para detectar coágulos.

Por ello es que habiendo demostrado resultados en Covid, ahora la empresa está en vías de impulsar un mayor conocimiento de su tecnología de diagnóstico entre médicos cardiólogos y otras especialidades. Por ejemplo para pacientes con hemofilia que es útil la prueba de coagulación para prevenir sangrados.

“Nuestro reto es acercar las pruebas innovadoras a los pacientes y a los médicos para que tomen decisiones más acertadas. La prueba Dimero D era muy poco usada antes de la pandemia, pero hoy 30% de las pruebas de coagulacion que se hacen en México son DimeroD, y ello es positivo para el sistema de salud porque impulsa diagnósticos más certeros”, comentó Carlos Humberto.

En gasometría -el conjunto de pruebas que se hacen en sangre total para medir por ejemplo niveles de oxígeno y dióxido de carbono (Co2)-, la tecnología de la empresa española se utiliza mucho en el punto de cuidado del paciente y permite a los médicos tomar decisiones inmediatas ante cualquier riesgo. De hecho el dominio de esta empresa llega a tal grado que 8 de cada 10 gasómetros instalados en hospitales en México son de Werfen.

Su tercera línea importante es la de inmunidad que permite detectar muy rápido en pacientes que viven con alguna enfermedad autoinmune como lupus, esclerosis múltiple o enfermedad reumatoidea.

Nos hablas de segmentos y términos que son más bien desconocidos.

Entre el público en general esto no se conoce, pero si hablas con un médico  los valores de gasometría y de hemostasis son temas de su día a día para la medición y seguimiento del paciente; son protagonistas cotidianos en los hospitales y llevan muchos años, aunque han avanzado gracias a la tecnología.

En los últimos 30 años hemos sido protagonistas en innovación, con nuevas plataformas y equipos para que las decisiones sean más precisas y oportunas”.

Siendo una empresa con ventas mundiales de 1,700 millones de euros -eso fue lo que vendió en 2020- y con presencia directa en 30 países empleando a 5, 500 trabajadores, en México es poco conocida, pero es una empresa cuyos servicios y tecnología hoy resultan vitales en el sector de salud público y privado del país.

Simplemente casi 8 de cada 10 gasómetros, de los 1,800 que están instalados en los hospitales y laboratorios del país, son de Werfen.

¿La fuerza de la empresa está más centrada en sector público o privado?

Dadas las  características del mercado mexicano, gran parte de la demanda está en la atención pública y estamos en  más de 500 hospitales públicos en donde tenemos un analizador con altas exigencias desde el Centro Médico Siglo XXI o La Raza hasta las Unidades Médicas del IMSS y otras instituciones; ello nos ha obligado a crecer a nivel de servicio.

“En el sector privado también tenemos buena presencia en dos niveles, hospitales privados y laboratorios de diagnóstico. En el primer caso tenemos clientes como Grupo Ángeles, Médica Sur, Star Médica y el ABC; y estamos en cadenas de laboratorios privados que crecen de manera gigantesca, como el caso de la cadena que hoy es Grupo Diagnóstico Médico PROA que tienen Laboratorios El Chopo”, agregó.

Detalla que sus analizadores se instalan ya sean en comodato donde el modelo de ingreso es mediante la venta de reactivos; o la otra opción es vender los equipos pero son los menos. Y normalmente es a través de empresas integradoras que en parte terminan compran los equipos, pues si bien Werfen trabaja con IMSS e ISSSTE, no les vende de manera directa.

Sobre su nivel de crecimiento, el capitán de Werfen en México comenta que a nivel mundial la empresa creció 15% con una facturación de 1700 millones de euros, sobretodo derivado de las  pruebas de biología molecular, PCR, por la pandemia, las pruebas de hemostasia con el Dímero D y el intenso uso de gasometrías.

En el mercado mexicano su crecimiento en el 2020 fue de 6%, y si no fue tan elevado, explica, obedeció a que algunas pruebas -como las relativas a la pandemia de gasometría y coagulación- aumentaron en su consumo y otras disminuyeron; las que disminuyeron fueron las pruebas de rutina por el cierre de consultorios y todas las áreas no covid en hospitales.

En este sentido, Escobar comenta que como proveedores de hospitales, vivieron y siguen viviendo el reto de estarse acomodando a la demanda cambiante en cada repunte de la infección de Covid19, ya que no tienen plantas en México; están ubicadas en Boston (donde también hay un centro de Investigación y Desarrollo), en San Diego y en Barcelona.

 En algunos casos tuvimos que predecir, sobre todo al principio de la pandemia porque no sabíamos por donde venían los tiros, tuvimos que incrementar el número de productos de algunos y de otros no, y esto se hizo en cuestión de semanas”.

Y el mayor riesgo fueron las dificultades de logística internacional para mover los cartuchos de reactivos, porque había aduanas cerradas o procesos más lentos en general. “Fue todo un reto traer el producto en tiempo y forma, afortunadamente nos movimos muy rápido y pudimos contar con el producto, y hoy podemos decir que nuestras plantas tienen la capacidad de reaccionar rápido a estos picos de demanda”, concluye.