Moscú.- Por su destacada labor en la aportación, la conservación y el desarrollo cultural entre México y Rusia, la prima ballerina y destacada crotalista mexicana Sonia Amelio (1941), recibió hoy aquí la Medalla Pushkin, de manos del presidente ruso Dmitri Medvédev.

En el acto, donde también se condecoró a personalidades de los ámbitos social y político, el primer mandatario ruso expresó que "es muy grato que el trabajo con Rusia se haya convertido en una parte de vuestro destino".

Al recibir el reconocimiento, Sonia Amelio, creadora de más de 70 piezas, tanto en coreografías de danza como en solos de crótalo, con orquesta, con punta, con zapato suave, con zapato duro y en concierto, expresó estar enamorada de Rusia, por lo que ha realizado más de 18 visitas a este país.

Agradecida por la distinción, la prima ballerina compartió que le encantaría regresar aquí como parte de su gira europea 2011, 'para bailar y tocar, que es lo mejor que sé hacer, para poder demostrarle mi emoción, agradecimiento y todo mi cariño entrañable a este país, que tanto adoro".

Conocida internacionalmente como la mejor crotalísta del mundo, Amelio nació en la Ciudad de México, donde realizó sus estudios de concertista de piano en el Conservatorio Nacional de Música, a la vez de la carrera de bailarina clásica.

A la edad de seis años, presentó su primer concierto como solista de piano en el Palacio de Bellas Artes y seis meses más tarde en el Teatro de la Ciudad 'Esperanza Iris', como bailarina, donde se le catalogó como niña prodigio, obteniendo con ello su primer premio de una cadena que a la fecha suman más de 350 preseas mexicanas e internacionales.

A lo largo de su fructífera trayectoria ha pisado los escenarios de los principales teatros de ópera y ballet de los cinco continentes, los cuales han dado testimonio de su creación, al elevar los crótalos a nivel sinfónico y danzar al mismo tiempo sus propias coreografías con la música de los grandes maestros como Bach, Beethoven, Lizt y Paganini, entre otros.

Cada nota es interpretada con magistral técnica y exquisita estética musical, la cual se ve reflejada en los movimientos rítmicamente exactos de sus pies, asegura la crítica internacional.

Una presentación muy significativa y de relevante éxito fue su debut como concertista de crótalos que realizó con la Sinfónica de Novosivirsk, lo cual ha repetido con muy variadas orquestas, en ocasiones dirigiendo al unísono de tocar sus crótalos en diversos países de América, Asia, Africa y Europa.

Durante su última gira por Alemania tocó como solista con la orquesta de Reutlingen ante un público de más de dos mil 500 personas, y posteriormente en el Festival de Avelino, en Italia, con la Orquesta de San Luis Potosí, ante un auditorio similar con igual éxito.