La ola de denuncias de acoso sexual por parte del tenor español Plácido Domingo incentivó dos investigaciones iniciadas por sindicatos dentro del gremio de la ópera estadounidense, de las cuales una concluyó que el patrón de conducta sexual inapropiada y abuso de poder por parte del tenor se había repetido durante dos décadas, lo que determinaba su culpabilidad, según los testimonios de 27 personas, entre supuestas víctimas y testigos.

Ante el fallo de las investigaciones y después de un periodo en el que se le veía empeñado en rescatar su temporada de conciertos que se vio plagada de cancelaciones, el cantante reconoció su responsabilidad y envió una disculpa pública; “quiero que sepan que siento mucho el sufrimiento que les causé”, se lee en el documento enviado por sus representantes a la agencia Europa Press, que difundió la noticia en España.

La fuerza del movimiento #MeToo, del que surgió presión para llevar a cabo la investigación al cantante, también ha cobrado relevancia en México, desde hace más de 25 años cuando el Colectivo de Mujeres en la Música comenzó a organizarse con figuras destacadas en el ámbito de la música y composición como Leticia Armijo, actualmente directora del Colectivo Mujeres en la Música AC y de la Coordinadora Internacional de Mujeres en el Arte.

En entrevista, Leticia Armijo, una de las precursoras de este movimiento desde que tenía 18 años, dijo que en su preparación profesional y en su experiencia como docente ha sido testigo y ha padecido violencias machistas por parte de directores de orquesta, así como de instituciones educativas.

Ahora la lucha contra acosadores en la música es internacional, comentó, pues junto con colectivos de mujeres en Cuba, Chile y México han comenzado a lanzar un observatorio para eliminar y prevenir estas conductas “boletinando” a los músicos de los que hayan tenido denuncias o incidencias de acoso sexual.

“Sí tenemos que hablar y romper el silencio, porque es la única manera en la que vamos a tener una sociedad más justa, sino también vamos a permitir que las nuevas generaciones tengan derecho a una vida libre de violencia”, concluyó.

[email protected]