Tal vez no es su nombre, pero su rostro es por demás conocido. Son más de 60 años de trayectoria profesional de José Carlos Ruiz, con innumerables participaciones en el cine, el teatro y la televisión.

Pocos le hacen justicia al mote de histrión, y a este ejecutante le ajusta perfectamente. Ha sido, pues, uno de los histriones medulares en México o, mejor dicho, en América Latina, del arte actoral, y fue objeto del homenaje que este sábado ofreció la edición XXII del Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF), en su noche inaugural, en San Miguel de Allende, Guanajuato.

Los honores fueron para aquel que dejó marcas indelebles en trabajos cinematográficos como "Emiliano Zapata" (1970), "El apando" (1976), "Goitia, un dios para sí mismo" (1988), "La jaula de la muerte" (1990), "Muralla de tinieblas" (1994), "Suave patria" (2010) o "Salvador" (1986), bajo las órdenes de Oliver Stone, por mencionar una cantidad ínfima de trabajos que le valieron 11 nominaciones a los premios Ariel, seis de ellos con su nombre grabado, el último, por su trabajo en el largo "Almacenados" (2017), de Jack Zagha, mismo que se proyectó esa misma noche, después de los honores, en el Jardín Principal de la ciudad llamada Capital Americana de la Cultura 2019.

El actor formado en el Instituto Nacional de Bellas Artes fue invitado a subir al escenario montado para la ocasión, a un costado de la emblemática Parroquia de San Miguel de Allende, no sin antes observar una reseña de su trabajo actual, que destacaba su talento camaleónico y la huella indeleble de su trabajo como parte de una destacada generación de actores.

Ahí mismo recibió la Medalla de Plata de la Filmoteca de la UNAM, de manos de su director, Hugo Villa, así como la Cruz de Plata que otorga el GIFF a sus homenajeados, de manos de su directora, Sarah Hoch, quien destacó en la figura de José Carlos Ruiz "al actor más generoso de este país".

A todo esto, Ruiz reflexionó sobre los años que habían pasado sin pasearse en una carreta, puesto que, tradicionalmente, todos los homenajeados del GIFF en San Miguel de Allende son transportados de esa manera hasta el lugar de su homenaje. Recordó que la última vez fue durante el rodaje de la telenovela "El carruaje" (1972), donde dió vida a Benito Juárez.

"Creo que la cultura de un pueblo es lo más maravilloso que pueda haber en el mundo. Me siento tan honrado que tendría que llorar para que, si no me creen, me creyeran. El cine ha sido todo para mí, es el camino en el que me metió la vida y nunca me he desviado. El cine es el oasis en el que yo caí y no quiero salir de él", declaró el homenajeado.

Agregó que "el actor nunca llega a ninguna parte, es un obrero de todos los días; hoy puede estar muy bien, mañana puede estar para que lo maten. Entonces, ¿dónde está el primerísima actor? Solo somos servidores del productor, del director, pero, más que todo, hombres esperanzados para que todos nos aplaudan y nos crean".

De esa manera se abrieron las actividades de las XXII edición del GIFF que se lleva a cabo del 19 al 28 de julio en dos sedes, San Miguel de Allende y la ciudad de Guanajuato, con 223 películas de 47 países y Filipinas como país Invitado de Honor en el marco del centenario de su industria cinematográfica.

[email protected]