Teniendo como contexto la Marcha del Orgullo LGBTI, la empresa de estudios de mercado y opinión pública PQR Planning Quant se dio a la tarea de realizar  un estudio demoscópico para conocer la opinión de los mexicanos.

El resultado es que 73% de los mexicanos no sabe que se va a celebrar la marcha el próximo sábado 26 de junio. “Probablemente en este dato pegó, como en todo el mundo, el tema de la pandemia, hace un año no se celebró saliendo a las calles, igual que este año, pero sí podemos ver que para el público en general no son temas que importen tanto o estén en la mente de los mexicanos. En las prioridades la diversidad no se toma en cuenta, pero eso no significa que no se tengan que hacer todos los esfuerzos para que haya mucha más visibilidad al respecto”, dice el actuario Iván Castro Rivadeneyra, director de la agencia.

Agregó que les interesa estudiar el segmento LGBTI para dar visibilidad, pero sobre todo, promover el respeto al derecho que la comunidad tiene en temas como la adopción, vivir en pareja, trabajos libres de discriminación, igualdad de oportunidades, entre otros.

Con esa intención, al preguntar sobre la adopción entre parejas del mismo sexo, aquí un promedio de 55% de los mexicanos encuestados dijo estar de acuerdo, pero la misma pregunta refleja que un 64% de las mujeres está de acuerdo, mientras que en los hombres el porcentaje disminuye a un 46%. “Este tema es uno de los más susceptibles a ser cuestionados por el público general, falta mucha discusión y apertura. Otra cosa que llama la atención es el comportamiento diferenciado por edad. Cuando analizamos las respuestas de los jóvenes entre 18 y 24 años, el acuerdo llega hasta un 70%, distinto a generaciones más grandes como la de 55 y más donde solamente el 30% dice estar de acuerdo”.

Castro asegura que esto es esperanzador, pues las nuevas generaciones entienden la diversidad de manera distinta, con mayor apertura, debido a que están en contacto con mucha más información a partir de internet, “son generaciones que reconocen la pluralidad en toda su dimensión, afortunadamente este pensamiento va a prevalecer y eso genera mucha expectativa”.

Referente a si las personas del mismo sexo deberían vivir juntas como pareja, el 72% de los consultados manifestó estar de acuerdo y nuevamente los jóvenes están al frente apoyando con un 80 por ciento. Por último, sobre si rentarían algún cuarto a una persona gay, lesbiana u homosexual, un 29% de las personas dijo que no lo haría, esta misma cifra se incrementa en personas mayores de 55 años hasta un 37 por ciento.

Este estudio se realizó a nivel nacional del 26 de mayo al 1 de junio, con una metodología de entrevistas en línea a 524 personas que fueron ponderados por género, edad y región de acuerdo con el Censo de Población 2020, además se tomó en cuenta el nivel socioeconómico de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de los Hogares 2018; con estos datos se cuida la representatividad.

Pasar de los dichos a los hechos en las empresas

Como agencia de investigación de mercado, Castro explica que con estos datos se pretende visibilizar el tema, con la meta de que las empresas más allá de subir y poner un logo apoyando a la comunidad LGBT, revisen sus códigos de ética, sus reglamentos y vean si realmente existe dentro de sus empresas la igualdad de oportunidades para todos y cero prácticas de discriminación, “eso sería dar un paso hacia adelante”.

Agregó que una empresa que se dice apoyar la igualdad debería tener de entrada, un comité que atienda todos estos temas en sus códigos y reglamentos, además, “la empresa debe apoyar estos comités con mecanismos claros para poder generar cambios, que existan políticas que apoyen a fundaciones que atienden a la comunidad, son cuestiones básicas pero que resultan relevantes más allá del discurso”.

El actuario y maestro en Estadística concluye que en pleno siglo XXI, hay personas que piensan que no se debería hablar de estos temas, por eso la generación de datos con rigor científico es importante, pues “ya no es posible que siga existiendo violencia hacia la comunidad, que se vean involucrados incluso en ataques de odio que llevan a la muerte, esto sigue pasando, pero en la medida que se sepa más del tema, y los medios cubran estos problemas, podremos avanzar de manera decidida”.

Dijo que tenemos que trabajar en conceptos como la orientación sexual y la identidad de género. Este último refiriéndose a cómo uno se siente, pues aunque se nazca con un sexo biológico masculino, tu identidad puede ser femenina, ambas, o ninguna de las anteriores, es decir, no binario. Por otro lado, la orientación se refiere a por quién se siente uno atraído, ya sea por una persona de tu mismo género o no. “Todo este abanico ayuda a entender la diversidad sexual. Luego de tener en cuenta esto, lo que debemos confirmar es que estos factores no afectan ni positiva ni negativamente las capacidades profesionales”.

nelly.toche@eleconomista.mx