J.K. Rowling, autora de la aclamada saga de libros de Harry Potter, compartió en Harvard cómo el fracaso y la imaginación la ayudaron para lograr el éxito.

1. La imaginación importa, y mucho

La autora inglesa dice que la imaginación no solo es el origen de cualquier invento o progreso, sino que es una forma de generar empatía por las personas que tienen realidades diferentes. “Su aspecto más revelador [de la imaginación] consiste en que es la fuerza que nos permite empatizar con otros seres humanos con vivencias completamente distintas a las nuestras”.

2. El equilibrio entre los propios sueños y lo que otros esperan es una mentira

Rowling relata durante el discurso, que sus padres no confiaban en que estudiar Literatura Inglesa podría pagar una hipoteca y una pensión, por lo que llegó a un acuerdo con ellos y se matriculó en Lenguas Modernas pero su perseverancia la hizo regresar al departamento de “Clásicas” sin decirle a nadie. “Llegamos a un acuerdo que ahora comprendo que no satisfacía a nadie. No recuerdo haberles dicho a mis padres que estaba estudiando Clásicas; es muy probable que se enteraran el día de mi graduación”.

3. Culpar a nuestros padres por los errores tiene fecha de caducidad

La líder de Gryffindor hace referencia a la idea socialmente aceptada de culpar a los padres por las decisiones que tomaron durante la niñez de una persona, pero dice que no tiene nada que reprocharles a sus padres porque ese pretexto tiene fecha de caducidad. “En cuanto alcanzas la edad suficiente para tomar las riendas de tu vida, la responsabilidad recae sobre ti”.

4. Sólo los necios idealizan la pobreza

J.K. Rowling compartió los momentos más difíciles en su vida, en los que se desmoronó su matrimonio, no tenía dinero y se volvió madre soltera. Este episodio, según la autora, la hizo vivir en carne propia la pobreza, el miedo y el estrés que posteriormente le dejó como lección que tocar fondo puede sacar la fuerza interna de una persona y llevarla al éxito. “No es una experiencia que ennoblece. La pobreza conlleva miedo, estrés y a veces depresión. Salir de la pobreza por tus propios medios sí es algo de lo que uno puede enorgullecerse, pero la pobreza en sí sólo la idealizan los necios”.

5. El fracaso tiene beneficios

El fracaso, para Rowling, fue algo que la ayudó a prescindir de lo superfluo, empezar a ser ella misma y encontrar la determinación que le faltaba para triunfar en la literatura. “Me sentí liberada porque mi mayor temor ya se había cumplido [el fracaso]. Tras tocar fondo, ese mismo fondo se convirtió en la sólida base sobre la que rehíce mi vida”.

6. La felicidad no se encuentra en un check list

La lista de deseos que tiene una persona para definir cómo quiere que sea el futuro, no es una realidad porque la vida es complicada y cambia los caminos de las personas en todo momento. “La felicidad radica en saber que la vida no es una lista para ir tachando tus adquisiciones y logros. La vida es difícil y nadie puede controlarla del todo, pero si son humildes y lo aceptan, lograrán superar las vicisitudes”

7. Tenemos privilegios que no vemos

Rowling habla de la experiencia que vivió trabajando en el departamento de investigaciones africanas de Amnistía Internacional en Londres, donde tuvo contacto con desgarradoras historias de injusticia, tortura y violación a los derechos humanos, lo que permitió que ella valorara los privilegios poco valorados en muchas ocasiones. “Aquel trabajo me recordaba lo increíblemente afortunada que era por vivir en un país con un gobierno elegido de forma democrática, donde los ciudadanos tienen derecho a representación legal y a un juicio público”.

8. La empatía es poderosa

La empatía es una de las características de la especie humana que permite ponerse en los zapatos del otro, aprender y entender algo sin haberlo experimentado, según la autora de Harry Potter, es un poder que impulsa la acción colectiva para poder salvar vidas. “Es una capacidad moralmente neutra, igual que la magia de mis obras de ficción. Es un poder que puede emplearse para manipular y controlar o comprender y solidarizarse”.

9. Todos somos influyentes

Entre los consejos para el éxito de J.K. Rowling está el uso positivo de la influencia que tiene el ser humano por el simple hecho de existir. Le dice a los egresados de Harvard que por su inteligencia, capacidad de trabajo duro, la educación y hasta su nacionalidad, ocupan una posición especial que conlleva a la responsabilidad de que su influencia sea utilizada de una forma que beneficie a la sociedad. “La mayoría pertenece a la única superpotencia que queda en el mundo. Su forma de votar, su forma de vivir, su forma de protestar, la presión que ejerzan sobre el gobierno, tendrá un impacto más allá de sus fronteras. Es su privilegio y su carga”.

10. La magia no es necesaria

La autora, reconocida por sus libros basados en un mundo mágico termina su discurso diciendo que si se utiliza la influencia para alzar la voz en nombre de aquellos que no la tienen, si se tiene la capacidad de identificarse con los indefensos e imaginar que vive la vida de quienes no tienen los mismos privilegios, no solo se enorgullece a la propia familia, sino a las personas cuya realidad se contribuye a cambiar. “No necesitamos magia para transformar nuestro mundo, ya tenemos en nuestro interior, todo el poder que necesitamos: el poder de imaginar algo mejor”.

J.K Rowling ha inspirado a millones de personas alrededor del mundo para ser exitosas, sin importar la posición social en la que se encuentren. El discurso de clausura que dio en Harvard en 2008 fue recopilado en el libro “Vivir bien la vida. Los beneficios inesperados del fracaso y la importancia de la imaginación”, de la editorial Salamandra.