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Política

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Del scroll al “jale”: así operan las estrategias de reclutamiento criminal en TikTok

Un estudio del Seminario sobre Violencia y Paz de El Colegio de México documentó cómo grupos criminales utilizan TikTok para atraer jóvenes mediante ofertas de trabajo, símbolos de poder, música y contenidos que normalizan la vida delictiva. Los investigadores advierten que el fenómeno se ha sofisticado tras el caso Teuchitlán.

Foto: Imagen generada con IA

Lo que comienza como un simple recorrido por TikTok puede terminar exponiendo a jóvenes a contenidos vinculados con organizaciones criminales. Esa es una de las principales advertencias del estudio "Del scroll al 'jale': cómo se recluta en TikTok", presentado por investigadores del Seminario sobre Violencia y Paz (SVyP) de El Colegio de México.

Durante la presentación del informe, los especialistas coincidieron en que el reclutamiento criminal en redes sociales ha evolucionado y encontrado nuevas formas de operar pese a los esfuerzos de autoridades y plataformas digitales.

Un fenómeno que lleva más de un año bajo observación

Sergio Aguayo, coordinador general del Seminario sobre Violencia y Paz, explicó que la investigación comenzó hace aproximadamente año y medio, cuando el equipo detectó videos relacionados con reclutamiento criminal circulando en redes sociales.

Según relató, uno de los principales retos fue acceder a la información debido a las limitaciones de la API de TikTok, situación que obligó a los investigadores a establecer colaboración con la Universidad Northeastern de Boston para desarrollar el análisis.

"Nos interesaba entender cómo operaba este fenómeno y cómo estaban reaccionando tanto las empresas tecnológicas como las autoridades", explicó durante la presentación.

Del análisis de cuentas al estudio de videos

Rodrigo Peña, director académico del proyecto, detalló que esta es la segunda investigación realizada por el equipo sobre reclutamiento criminal juvenil e infantil.

La primera analizó 100 cuentas relacionadas con el fenómeno tras el caso del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco. Sin embargo, en esta nueva etapa decidieron centrarse en 100 videos.

La razón, explicó Peña, es que las cuentas pueden desaparecer, ser suspendidas o cambiar rápidamente de contenido, mientras que los videos suelen mantenerse circulando por más tiempo y conservan una capacidad de difusión mucho mayor.

Foto: Estudio Del scroll al “jale”: cómo se recluta en TikTok/ Colmex

El reclutamiento aumentó tras Teuchitlán

Uno de los hallazgos más preocupantes expuestos por Rodrigo Peña es que la atención pública generada por el caso Teuchitlán no provocó una disminución del fenómeno.

Por el contrario, dijo, el reclutamiento criminal en TikTok aumentó y se adaptó a las nuevas condiciones de vigilancia.

"Lo que encontramos es que el fenómeno no desapareció. Se incrementó y se transformó", señaló.

De acuerdo con el informe, más de la mitad de los videos analizados fueron publicados después de que el hallazgo del Rancho Izaguirre se volviera un tema nacional, lo que sugiere una capacidad de adaptación por parte de las organizaciones criminales.

Foto: Archivo

No siempre hay violencia directa

Durante su intervención, Peña insistió en que el reclutamiento debe entenderse más allá de coerción física.

Explicó que, particularmente en el caso de menores de edad, siempre existe una forma de violencia detrás del proceso, aunque no necesariamente sea directa.

El investigador habló de dos factores fundamentales: la violencia estructural, asociada con pobreza, desigualdad y marginación, y la violencia simbólica, relacionada con la búsqueda de prestigio, reconocimiento social, identidad o modelos de masculinidad.

Bajo esta lógica, señaló, muchos jóvenes pueden percibir el ingreso a organizaciones criminales como una oportunidad de ascenso o pertenencia, aun cuando las condiciones que los rodean limiten realmente sus opciones.

Además, advirtió que el reclutamiento debe analizarse junto a homicidios y las desapariciones que enfrenta el país.

"Estamos viendo cómo se forma una nueva generación de sicarios frente a una sociedad que no está actuando", alertó.

De hashtags a códigos más difíciles de detectar

Alejandra Vázquez, coordinadora del proyecto, explicó que las estrategias cambiaron después de cierres de cuentas vinculadas con reclutamiento.

Según describió, los grupos criminales dejaron de usar referencias evidentes como ciertos hashtags o emojis asociados a organizaciones delictivas.

En su lugar comenzaron a emplear métodos más sofisticados: canciones específicas, imágenes de equipo táctico, símbolos visuales e incluso iniciales de grupos criminales.

"La estrategia se volvió más inteligente", resumió.

Vázquez destacó además que eliminar cuenta no elimina contenido, ya que muchos videos son compartidos nuevamente por otros usuarios y continúan circulando en la plataforma.Jóvenes que buscan integrarse por iniciativa propia

Otro hallazgo relevante fue presentado por Mariana Paz, investigadora participante en el estudio.

La especialista señaló que el fenómeno no puede analizarse solo desde oferta de reclutamiento, sino también desde la demanda.

Durante la revisión de videos, el equipo encontró numerosos comentarios donde usuarios preguntaban cómo ingresar a grupos, solicitaban empleo o buscaban información para integrarse.

En muchos casos, explicó, los videos mostraban estética asociada al crimen organizado que generaba interés entre parte de la audiencia.

El papel del algoritmo

Paz también explicó que el modelo de negocio favorece permanencia usuarios en pantalla, lo que puede entrar en tensión con una moderación estricta de contenidos peligrosos.

Según expuso, TikTok tiende a encapsular usuarios en "burbujas de filtro", donde predominan contenidos similares a los ya consumidos.

Esto provoca que quienes interactúan con videos relacionados con símbolos, música o narrativas criminales reciban recomendaciones cada vez más parecidas, ampliando la exposición a ese universo cultural.Moderación insuficiente y vacíos legales

Los investigadores cuestionaron respuesta institucional frente al fenómeno.

Durante la presentación señalaron que, aunque TikTok prohíbe este tipo de contenidos, existe brecha entre políticas y aplicación efectiva.

Mariana Paz indicó que en 2025 la tasa de eliminación se ubicó 17 puntos debajo del promedio mundial, lo que refleja dificultades para moderar adecuadamente el contexto mexicano.

A ello se suma un vacío legal importante: el reclutamiento criminal no está tipificado como delito en México.

Los especialistas señalaron que esta ausencia impide contar con estadísticas oficiales precisas y limita las herramientas jurídicas para enfrentar el problema.

También advirtieron que existen más de 50 iniciativas sin avanzar en el Congreso.

Salarios, Roblox y nuevas formas de captación

Durante la ronda de preguntas, los investigadores han identificado ofertas de 10,000 y 15,000 pesos semanales, además de promesas de hospedaje y transporte.

Sin embargo, aclararon que no existe certeza sobre cumplimiento real de esas ofertas.

Asimismo, reconocieron existencia de espacios en Roblox donde usuarios recrean conflictos entre facciones criminales e incluso adaptan escenarios inspirados en hechos reales, como el caso del Rancho Izaguirre.

Frente a este panorama, el problema no puede resolverse con eliminación de cuentas o contenidos.

Los investigadores plantearon responsabilidad compartida entre autoridades, empresas tecnológicas, escuelas y sociedad civil para evitar que las redes sociales sigan funcionando como una puerta de entrada hacia el reclutamiento criminal.

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