Buscar
Política

Lectura 6:00 min

Es necesario reordenar en la Constitución Política: César Astudillo

Hay aspectos que no debieran estar en la llamada Carta Magna sino en leyes reglamentarias, plantea el investigador del IIJ de la UNAM

Foto EE: Archivo

La Constitución Política de México es una de las cinco más longevas del mundo y la más reformada, lo cual la ha llevado a una situación en la que es necesario reordenarla para sistematizarla, planteó César Iván Astudillo Reyes.

El investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recordó que esa casa de estudios ha propuesto reordenar el texto constitucional, incluso tratando de ver que hay cosas que no deben estar en la Constitución.

Por ejemplo citó el caso del marco legal que regula el modelo de comunicación política para los partidos políticos en tiempos electorales.

Eso, destacó, no debiera estar en la llamada Carta Magna, sino en las leyes reglamentarias de la ley electoral.

Así como ese caso hay muchos otros que, a su consideración debieran retirarse del texto constitucional.

Por ello, desde el IIJ se ha propuesto un ejercicio de reordenamiento y resistematización­ de todo el documento para que, sin incorporar nada nuevo, se vea qué sí es muy relevante como para que se quede ahí y qué no, para mandarlo a la legislación.

El objetivo es acomodar algunos preceptos para que, en términos generales, la Constitución vuelva a adquirir un nuevo orden y, a partir de ahí, nos siga rigiendo.

Comentó que, probablemente, empiece a madurarse otra propuesta en el sentido de ir a una nueva Constitución Política, pero eso es otra tema totalmente diferente.

“Nosotros hemos propuesto, nada más, filtrar los contenidos actuales de la Constitución, para volver a ordenarla, pero hay quienes consideran también que es momento de ir a una nueva Constitución, que tiene convenientes e inconvenientes, pero seguramente ésa es una discusión que hay que dar”.

Lo que queda claro es que para reordenarla no es necesario convocar a un Constituyente, sino mediante el uso del mecanismo de órgano reformador de la Constitución.

Ha tenido una gran facilidad de adaptación

El destacado constitucionalista expuso que en sus 102 años de historia (que se cumplen hoy), en términos generales, la Carta Magna ha tenido una gran facilidad de adaptación.

“En términos generales, la mayor parte de las reformas han tratado de fortalecer nuestro régimen democrático y los controles del poder (…) sí nos hemos fortalecido. Hoy tenemos instituciones más robustas.”

De las más de 700 reformas realizadas del periodo presidencial de Álvaro Obregón a la fecha, una gran parte de ellas eran necesarias, pero otras no, refirió el especialista.

“La Constitución se ha reformado fácilmente para adaptarse y adaptar contenidos necesarios en algún momento, pero también, a veces ha sido reformada caprichosamente a la luz de quien está al frente del poder”.

En ese sentido, dijo que han ocurrido reformas que han servido para hacer más eficiente la labor del gobierno, para modificar la estructura del Estado; para reconocer nuevos derechos, nuevas libertades; para fortalecer mecanismos de control hacia los poderes tradicionales y para dar vida a instituciones autónomas.

De la misma manera, ha habido cambios que en lugar de fortalecer al federalismo, han venido centralizando muchas atribuciones de gobierno que deberían ser responsabilidad compartida entre estados y Federación.

Destacó que no hay un referente comparado de otra Constitución que haya sido reformada tantas veces.

El pluralismo político se reflejó en más reformas

El especialista de la UNAM llamó la atención en que se incrementaron las reformas constitucionales en la medida en que llegó el pluralismo político al Congreso de la Unión.

Cuando más políticas nacieron y crecieron ocuparon espacios al interior del Congreso, entonces vino la necesidad de ir reformando cuestiones para incorporar la perspectiva de estas nuevas fuerzas políticas, por lo que, en un sentido, ese número de reformas reflejan también un cambio democrático en nuestro país.

Por otra parte, Astudillo Reyes explicó que la Constitución es la norma más relevante de la organización política. Le da forma al poder, en todas sus manifestaciones y su propósito es contenerlo, equilibrarlo.

Asimismo, destacó que la Constitución es la forma del poder, pero también modela un tipo de sociedad a la que aspiramos.

Por eso mencionó que en el texto constitucional se recogen, por ejemplo, derechos de carácter social, que son prestaciones para lograr un bienestar colectivo, porque se observó que la Constitución debía modelar en algún momento un tipo de sociedad distinta.

Sobre la discusión que se generó en la pasada campaña electoral sobre la necesidad de tener una Constitución Moral, indicó que eso no se refiere concretamente a la Constitución Política de México, sino que alude a un manual de comportamiento cívico, ético o moral que corresponde a otro ámbito.

El investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM destacó que las cuestiones que atañen a las libertades individuales no son las que atañen al poder público. Lo moral es algo íntimo y privado.

Los focos del tema

—¿Tenemos un balance positivo de las reformas realizadas a la Constitución en estos 102 años? 

—La mayor parte de las reformas han tratado sí de fortalecer nuestro régimen democrático y los controles del poder, algunas sido han ido por otro lado, pero en términos generales sí; pero también esta capacidad de adaptación asombra porque no hay en la perspectiva ningún otro que sea tan reformada. Sí nos hemos fortalecido, hoy tenemos instituciones más robustas, pero ha sido en esta dinámica de reformas progresivas en donde hemos ido paso a paso tratando de ganar espacio.

—¿Valdría la pena, reflexionar si es necesario ordenar la Constitución Política?

—Hay necesidad de volver a sistematizar el orden constitucional hay; nosotros desde la Universidad Nacional Autónoma de México, desde el Instituto de Investigaciones Jurídicas, hemos propuesto un modelo para reordenar el texto constitucional, tratando de ver que hay cosas que no deben estar en la Constitución Política, pero en algún momento se tuvo la consideración de que la única forma de hacer respetar algo, era incorporándola a la Constitución.

abr

Periodista mexicano, originario de Amealco, Hidalgo. Editor del suplemento Los Políticos de El Economista. Estudié Sociología Política en la Universidad Autónoma Metropolitana. En tres ocasiones he ganado el Premio Nacional de Periodismo La Pluma de Plata que entrega el gobierno federal. También fui reconocido con el Premio Canadá a Voces que otorga la Comisión Canadiense de Turismo, así como otros que otorgan los gobiernos de Estados Unidos y Perú.

Últimas noticias

Noticias Recomendadas