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Opinión

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Memoria, la interrogación ajena

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros

Ya habría tiempo para salvar el cuadro, Franz Kafka.

En la economía de la vida en el gasto corriente, nos acabamos el año y sólo nos falta un día y medio, donde los pendientes revolotean cual zopilotes por la carroña, sin estropicios ni salvedades, la esperanza debe estar siempre en el horizonte de nuestras humanidades, porque el dinero, conductor que ilusiona hacia la felicidad es la moneda en el aire.

Incrementos al salario ya no tan mínimo, que destaca desde 2018, de las conquistas en un país de ciegos y no tan sordos, haciendo la lista de los objetivos desde la sumisión y la mediocridad algunos entes políticos, brindando por más poder e impunidad, total, las personas en grupos nombrados gente, votarán por quienes vayan encabezando las encuestas.

De antemano en una democracia dirigida, lo que menos importa es el qué dirán, el dispendio en los últimos cuatro sexenios, ha sido el cinismo en el gasto y la corrupción galopante desde Vicente Fox, panista redimido y ahora comerciante de la hierba que provoca risas o silencio; y que también crea adicción.

Pocos culpables han sido juzgados y los menos sentenciados, y la pregunta que no se hace, ni se modifica la ley, al pueblo nunca se le devuelve lo robado, en las gubernaturas y alcaldías, hasta se hacen memes de quien se atreve a afirmar que “robó poquito”.

PEMEX desde siempre ha sido la caja de la abundancia para quienes llegan al pico de ese triangulo nada amoroso, pero que lejos de castigar los hechos consumados y vistos por todos, ni un grillete impide seguir alimentando la mediocridad en cargos públicos, placearse como si nada, mientras la economía en sus altibajos subsiste por esas benditas remesas de los connacionales.

Salvar la plana en lo que pareciera tiro al blanco, quien en la tolerancia de la política doméstica, escuche a los inconformes, en ese convencimiento de la lucha de clases que siempre estará presente, somos un país de aspiracionistas, no claudicamos ante el presente incierto como antaño.

Atrapados tal vez en una cápsula del tiempo, solía decir un amigo que no logró despedirse del mundo real, lo sorprendió la muerte durmiendo hace cuatro años, ¿realmente estamos mejor cuando estábamos peor?

Sin duda México es otro país en el universo de las oportunidades, menos migrantes hacia esa pesadilla americana, el sueño terminó no desde la llegada de Trump, con los demócratas hubo más expulsados, encarcelados y hasta condenados por intentar darse un lujo que nunca lo ha sido, ganar en dólares.

La juventud está más atendida en cuanto a las causas, faltas campañas de concientización, no de adoctrinamiento, para conocernos hacia el interior, saber hacia dónde vamos, plantearnos objetivos y considerar el ahorro como recurso primario, ante las eventualidades.

No todo está perdido, nos falta el último día del año, no solo para hacer conjeturas con la histeria, sino el listado de lo que viene en la historia natural de las cosas y las personas para 2026.

Entre líneas

Los bancos y las cantidades de transferencias más reguladas, los aparatos celulares con huella para identificar números, vamos bien, pero siempre hay otros que afirman que este control es en exceso.

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