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Lo que debes saber antes de comprar una casa
Muchas personas sueñan con tener una casa o departamento propio. Es parte de nuestra naturaleza humana: queremos tener seguridad, un techo donde nuestra familia pueda vivir. Es un deseo legítimo sin duda y por eso mucha gente busca comprar un inmueble que después les cuesta mucho trabajo pagar.
Por eso siempre recomiendo tomar en cuenta, antes de comprar, lo siguiente:
No tener ninguna otra deuda. Antes de contratar un crédito hipotecario es importante no tener ningún otro pasivo. No deber a las tarjetas de crédito, no deber el coche. Estamos pensando en asumir un compromiso de muy largo plazo y es mejor empezar sin ningún otro pasivo.
Contar con un fondo de emergencias. Debe cubrir, idealmente, por lo menos tres meses de gasto familiar corriente. Cuando uno asume un gasto tan fuerte como la mensualidad de un crédito hipotecario, se expone a que cualquier cosa que suceda (por ejemplo, una hospitalización, un accidente o una reparación mayor del auto) desequilibre de manera muy fuerte las finanzas del hogar. Nadie está exento de estas cosas y es mucho mejor estar preparado para que, en caso de que sucedan, no tengan mayores consecuencias.
Tener un buen enganche. Aunque los bancos aceptan menos, yo siempre recomiendo contar con por lo menos 20% del valor del inmueble que uno quiere adquirir como enganche, más gastos notariales y de escrituración. Esto nos permite entre otras cosas acceder a un crédito menor y ahorrarnos en el largo plazo un montón de intereses.
No tomar un crédito hipotecario a más de 15 años, con tasa y pagos fijos (nunca crecientes). Yo siempre he dicho que si uno no puede pagar una hipoteca con estas características de manera cómoda y se tiene que ir a prestamos de 20 años o con pagos crecientes, estamos comprando una casa que no podemos pagar. Nos estamos apretando demasiado el cinturón. Si fuera uno o dos años el esfuerzo se puede hacer, pero estamos hablando de por lo menos 15 años, muchísimo tiempo. Lo digo por experiencia: yo terminé de pagar mi casa en la mitad del tiempo y eso porque no me gustó sentir ese compromiso tan fuerte.
La mensualidad del crédito no debe representar más de la tercera parte del ingreso neto familiar. Esta es una regla de oro; tenemos que recordar que durante el tiempo que pagamos la casa también habrá otros gastos como colegiaturas, médicos, ahorro para el retiro, vacaciones y diversiones.
En caso de usar crédito conyugal, hablar muy bien con la pareja todos los escenarios. A la gente en México no nos gusta pensar en cosas malas, pero también pueden suceder. He visto muchos casos de personas que tienen un crédito conyugal, el inmueble está a nombre de los dos y eventualmente terminan en divorcio. En ese caso ambos tendrán que seguir pagando el crédito por lo menos mientras evalúan sus opciones, pero uno ya no vivirá ahí. Es importante hablar desde antes cómo manejarían una situación así.
Revisar muy bien el seguro que incluye su hipoteca. Las ofertas varían mucho. Hay seguros que cubren únicamente el saldo insoluto, en otros se cubre el valor completo y sus contenidos hasta un límite. Es un detalle que siempre tenemos que considerar para que nuestro patrimonio esté adecuadamente protegido.