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Warsh, candidato a jefe de la Fed, aboga por un "cambio de rumbo" y nuevo enfoque sobre la inflación
Kevin Warsh, candidato a presidente de la Reserva Federal, abogó por un "cambio de rumbo" en el banco central estadounidense que incluiría un nuevo "marco" para controlar la inflación y una posible revisión de la forma en que se comunica la política monetaria.
Foto: AFP
Kevin Warsh, candidato a presidente de la Reserva Federal, abogó por un "cambio de rumbo" en el banco central estadounidense que incluiría un nuevo "marco" para controlar la inflación y una posible revisión de la forma en que se comunica la política monetaria.
En una audiencia de confirmación ante la Comisión de Banca del Senado, en la que rápidamente insinuó los importantes cambios que se avecinan en una Fed dirigida por él, el abogado y financiero de 56 años culpó al banco central del repunte de la inflación tras la pandemia de COVID-19, que sigue afectando a los hogares estadounidenses.
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"Los errores fatales de política monetaria que se remontan a cuatro o cinco años atrás" son un legado con el que las familias siguen lidiando, dijo Warsh, argumentando que la Fed necesitaba "un cambio de régimen en la conducción de la política monetaria. Esto implica un marco de inflación nuevo y diferente".
La reorganización incluye las comunicaciones de la Fed que "agravaron" el problema, argumentó el exgobernador del organismo, en una señal de que podría querer cambiar aspectos como el uso actual por parte del banco central de las proyecciones trimestrales sobre la economía y las tasas de interés.
La comparecencia de Warsh se tornó rápidamente polémica.
No quiso afirmar directamente que el presidente Donald Trump haya perdido las elecciones de 2020, lo que, según la senadora demócrata Elizabeth Warren, era una prueba de fuego de la independencia de Warsh respecto al presidente republicano, que lo nominó para el puesto más alto de la Fed.
También se le preguntó a Warsh por los comentarios que Trump hizo poco antes del inicio de la audiencia, en los que dijo que se sentiría decepcionado si Warsh no conseguía una rápida aprobación para los recortes del costo del crédito.
"Los presidentes suelen estar a favor de bajar las tasas", dijo Warsh. "El presidente Trump lo expresa de forma bastante pública".
"La independencia de la política monetaria es esencial", había dicho Warsh en una declaración pública dirigida a los miembros del comité, que recomendará si se le confirma para un puesto en la Junta de Gobernadores de la Fed, así como para un mandato de cuatro años al frente del banco central estadounidense.
"No creo que la independencia operativa de la política monetaria se vea particularmente amenazada cuando los cargos electos -presidentes, senadores o miembros de la Cámara (de Representantes)- expresan sus opiniones sobre las tasas de interés", afirmó.
"El Congreso encomendó a la Fed la misión de garantizar la estabilidad de los precios, sin excusas ni ambigüedades, discusiones ni angustias. La inflación es una elección, y la Fed debe asumir la responsabilidad de ello. La baja inflación es la armadura de la Fed", agregó.
Warsh ha afirmado que los recortes de tasas están justificadas porque los cambios tecnológicos impulsados por la inteligencia artificial aumentarán la productividad, una opinión que, según otros banqueros centrales, puede ser cierta a largo plazo, pero no hace que un recorte sea necesariamente adecuado a corto.
La Fed lleva más de cinco años sin alcanzar su objetivo del 2%, primero debido al impacto de la pandemia, pero después por la influencia de los aranceles del Gobierno y los elevados precios del crudo vinculados a la guerra en Oriente Medio, un asunto potencialmente problemático para los legisladores republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Calendario incierto
Trump se ha enfrentado repetidas veces con el actual jefe de la Fed, Jerome Powell, en materia de política monetaria desde que lo nombró presidente del banco central en su primer mandato en la Casa Blanca. Su mandato al frente de la entidad finaliza oficialmente el 15 de mayo, pero es posible que permanezca más tiempo en el cargo si se retrasa la confirmación de Warsh.
El momento en que habrá una recomendación de la comisión o una votación del pleno del Senado es incierto.
El senador republicano Thom Tillis, miembro de la comisión, dijo que bloqueará la nominación de Warsh hasta que el Departamento de Justicia retire una investigación sobre Powell que considera frívola y parte del esfuerzo de Trump por presionar a la Fed para que baje las tasas u obligar a Powell a dimitir.
Aunque la reunión sobre política monetaria de la próxima semana podría ser la última de Powell como presidente de la Fed, el enfrentamiento ha planteado la posibilidad de que permanezca en el cargo incluso después de que su mandato expire formalmente.
La fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, aliada de Trump, no parece dispuesta a abandonar la investigación sobre Powell, y el mandatario no parece estar presionándola para que lo haga, a pesar de que esa postura implica tener que convivir con el actual jefe de la entidad durante meses más o desencadenar otra batalla legal al intentar nombrar a un sustituto temporal de entre los otros seis gobernadores de la Fed.
A falta de un sucesor confirmado para el cargo más alto, el banco central ha nombrado en el pasado a su propio presidente "provisional". El mandato de Powell como gobernador se extiende hasta 2028, lo que significa que podría seguir siendo un responsable clave de la política monetaria incluso si se confirma a Warsh.