Lectura 5:00 min
La contienda se mudó hacia los tabloides
Las nuevas tácticas de la campaña electoral estadounidense incluyen artículos difamatorios, chismes y fotografías denigrantes
El viernes 25 de marzo, el senador Ted Cruz negó una historia del National Enquirer que alegaba que había participado en al menos cinco relaciones extramaritales.
Esta historia del National Enquirer es basura , dijo el republicano de Texas después de un evento en Wisconsin. Es una mancha de tabloide .
Luego pasó a culpar a Donald Trump por haber sembrado la historia en el Enquirer. Cruz también publicó una respuesta en
Facebook que decía: El consistente comportamiento vergonzoso de Trump está por debajo de la presidencia que estamos buscando y no vamos seguir .
La respuesta de Trump fue absolutamente, así, Trumpiana. El problema de Ted Cruz con el National Enquirer es suyo y sólo suyo , dijo Trump en Facebook, y mientras estaban en lo cierto acerca de O.J. Simpson, John Edwards, y muchos otros, desde luego espero que no tengan razón sobre el mentiroso Ted Cruz .
NOTICIA: El torbellino de la campaña desquició a los medios
La negación de una alegación de un amorío publicado en el National Enquirer y todo lo que siguió fue, en muchos aspectos, la manera más acertada de terminar lo que, sin duda alguna, fue la peor semana de la contienda republicana. Y dado hacia donde se ha ido la carrera anteriormente, eso ya es algo.
Ésta fue una semana en la que un superPAC (Comité de Acción Política) anti-Trump publicó una candente foto de su esposa, Melania, con la esperanza de convertir a los votantes de Utah a favor del magnate de las bienes raíces previo a las primarias en ese estado. Trump -Donald, no Melania- respondió, por supuesto, con una insinuación de que la esposa de Cruz, Heidi, tenía un secreto sobre el que iba a soltar la sopa .
Heidi Cruz se vio obligada a responder, diciendo que no tenía un secreto. Entonces Trump retuiteó una imagen poco halagadora de ella junto a una glamorosa foto de Melania. Las imágenes llevaban este epígrafe: No hay necesidad de soltar la sopa. Las imágenes valen más que mil palabras .
En caso de que lo hayas olvidado, ésta no es una carrera por el representante de la clase de la escuela secundaria. Uno de estos dos hombres tiene una alta probabilidad de ser el candidato republicano a la Presidencia. Una posibilidad muy alta.
Aunque la reacción a las acusaciones de Cruz y las respuestas de no-me-eches-la-culpa de Trump tendían hacia la sorpresa y el disgusto, ningún sentimiento tiene mucho sentido si tomamos en cuenta el contexto más amplio de la campaña. Trump ha demostrado una y otra vez que no hay límites a lo que dirá, alegará o sugerirá en lo que se refiere a sus oponentes políticos y sus familias.
NOTICIA: Comentarios de Trump muestran ignorancia: Obama
Recuerda que Trump retuiteó (y luego borró) una publicación que leía: A #JebBush le tienen que gustar los ilegales mexicanos a causa de su esposa .
Trump atacó al senador de Florida, Marco Rubio, como sudoroso. Después se fue contra Bush como el de bajo consumo . Él ha llamado reiteradamente a Cruz un mentiroso. Trump ha hablado sobre el tamaño de sus manos y, por asociación, de sus genitales. Trump hará una Trump . El problema viene cuando los otros candidatos -o sus grupos afines- llegan a la conclusión de que la mejor manera de ralentizar o detener a Trump es tratar de superarlo. Nunca funciona.
Rubio pasó varios días a principios de marzo en la alcantarilla con Trump, haciendo pedazos su aspecto, sus hábitos de baño y, sí, el tamaño de sus manos. Le fue totalmente contraproducente. La gente esperaba ese tipo de comentarios de Trump. Viniendo de Rubio, los ataques se sentían vulgares y fuera de lugar. Rubio quedó fuera de la carrera en cuestión de días. Luego, el grupo anti-Trump fue allí con la imagen de Melania, provocando otro ciclo de la política del mínimo común denominador que termina salpicando porquería.
Ésta es la campaña que Trump quiere: caótica, impredecible y sin seriedad. Durante una semana en la que 31 personas murieron y cientos más resultaron heridos en otro ataque terrorista en Europa, la carrera republicana se trataba de soltar la sopa , fotos subidas de tono, así como los presuntos asuntos publicados primero en una revista de chismes. Pregúntate cuál de los tres candidatos restantes del partido republicano -Trump, Cruz o el gobernador John Kasich, de Ohio- prosperará, o al menos no será dañado, por ese enfoque lascivo. La respuesta es obvia.
NOTICIA: A la baja, probabilidad de que Trump consiga candidatura presidencial
Los últimos siete días destacaron lo que esta temporada electoral se ha convertido. Una carrera absurda hasta el fondo en el que el debate es acerca de quién está perdiendo menos y donde los ganadores son imposibles de encontrar. Nosotros -y el campo republicano- sabemos cómo llegamos aquí. Sólo que no estoy seguro de que alguien sepa cómo podemos escapar.
Chris Cillizza escribe The Fix, el blog de política de The Washington Post.
abr