Lectura 3:00 min
La Torre Trump se tambalea gracias a cerco judicial en contra del expresidente
Con el objetivo de reducir impuestos u obtener préstamos, el político pudo haber especulado el valor de sus propiedades.
Foto: Reuters
Nueva York. Hasta ahora, la fiscal Letitia James, una funcionaria electa demócrata, solo había confirmado una investigación en el ámbito civil -sin riesgo de inculpación o de cárcel en caso de condena- sobre posibles fraudes fiscales o bancarios en el seno del holding familiar del expresidente Donald Trump.
Los fiscales sospechan que Trump y su sociedad, que no cotiza en bolsa y por ende no está obligada a publicar sus libros contables, inflaron o redujeron artificialmente el valor de algunas de sus propiedades para obtener préstamos bancarios o reducir sus impuestos. Un área de 90 hectáreas en el norte del estado de Nueva York, su club de golf en Nueva Jersey o incluso su emblemática Trump Tower en Manhattan estarían bajo la lupa de los investigadores.
"Hemos informado a la Organización Trump que nuestra investigación sobre la organización ya no es de naturaleza puramente civil", dijo la fiscal James a través de un portavoz. "Ahora estamos investigando activamente a la Organización Trump en materia penal, junto con el fiscal de distrito de Manhattan".
El fiscal de Manhattan Cyrus Vance investiga desde hace meses a la Organización Trump en el ámbito penal, dejando planear la amenaza de una inculpación inédita para el expresidente que a sus 74 años es ambigüo sobre la posibilidad de volver a ser candidato a las presidenciales de 2024.
Vance, que dejará su cargo a finales de diciembre, obtuvo en febrero -tras una larga batalla judicial que culminó en la Corte Suprema- ocho años de declaraciones de impuestos y archivos contables de Trump, un golpe para el exmagnate inmobiliario que siempre se negó a publicar sus impuestos.
“Demostración de fuerza”
Para Bennett Gershman, profesor de derecho penal de la Universidad Pace y exfiscal adjunto de Manhattan, la declaración de James equivale a una "demostración de fuerza" de los fiscales.
"Eso quiere decir que son muy serios, que avanzan rápido (...) que no retrocederán", puntualizó. "Al ver un anuncio así, yo diría que nos acercamos a una inculpación", agregó.
Para Gershman, la declaración de James también podría buscar aumentar la presión sobre testigos clave que conocen al dedillo los negocios de Trump, y a quienes los fiscales quieren convencer de cooperar.
El principal es quizás Allen Weisselberg, de 73 años, director financiero de la Organización Trump, el más fiel de los fieles de Trump y quien trabajaba ya para el padre del expresidente.
Estas últimas semanas, los investigadores mostraron que no dudarían en investigar los negocios de su hijo, Barry Weisselberg, para obtener la cooperación del padre en el caso del expresidente.