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Proveedores de Jüsto siguen sin pagos ni comunicación a un mes de su cierre
A un mes del sorpresivo cierre de Jüsto, un supermercado digital, aún se mantienen los adeudos con proveedores, los cuales más del 85% eran pequeñas y medianas empresas (pymes), mayormente locales, de acuerdo con fuentes consultadas.
Jüsto
A un mes del sorpresivo cierre de Jüsto, un supermercado digital, aún se mantienen los adeudos con proveedores, los cuales más del 85% eran pequeñas y medianas empresas (pymes), mayormente locales, de acuerdo con fuentes consultadas.
Entre las empresas proveedoras que se mantienen en vilo por facturas pendientes de pago se encuentran Todo Marisco, una pyme dedicada a la comercialización y distribución de mariscos frescos; y Wica Alimentos, un fabricante de pasta fresca en México.
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Así como Solhimex, un distribuidor mexicano de productos de limpieza e higiene y Luaniü, una fabricante mexicana de productos de higiene femenina biodegradables y compostables.
Los proveedores explicaron que no hubo previo aviso por parte de la plataforma digital, que ofrecía entregas a domicilio de alimentos frescos y otros productos, sobre el cierre de sus operaciones y que, hasta la fecha, no han tenido respuesta a sus mensajes.
La situación generó preocupación y consternación entre los proveedores, ya que aseguraron que la relación comercial siempre fue “positiva”, “cordial”, “estable” y los pagos siempre fueron puntuales.
Algunos proveedores ya no confían en poder cobrar las facturas pendientes, y para ellos estos pagos podrían considerarse irrecuperables.
El pasado 15 de diciembre, Jüsto anunció el fin de sus operaciones mediante un breve mensaje publicado en su sitio web y redes sociales; argumentó que la decisión respondió a factores financieros, operativos y estratégicos.
Para analistas del sector retail, el cierre de la firma representó no solo un “golpe” para el ecosistema emprendedor de México, sino también para los pequeños proveedores quienes en muchos casos son pilares fundamentales que sostienen a este tipo de empresas.
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“Cuando cerró Jüsto todas las publicaciones se enfocaron en el emprendimiento y el modelo de negocio, pero nadie habló del impacto sobre los proveedores”, dijo un especialista del sector retail que pidió no ser citado.
“No es la primera vez que ocurre, casos como Corner Shop o Frubana tampoco mostraron la otra cara de la moneda que es la proveeduría. Me parece importante empezar a hacerlo visible”, añadió.
Aunque también consideró que el supermercado digital era una oportunidad para ampliar el alcance para las pymes proveedoras en México.
“El cierre de la plataforma se presenta seis años después de que inició operaciones en México y cuando apenas hace un año levantó 70 millones de dólares en una ronda de financiamiento. Se fue dejando una deuda, probablemente millonaria, con decenas de pequeños y medianos proveedores locales”, concluyó el especialista.
En octubre de 2024, Jüsto obtuvo 70 millones de dólares en financiamiento provenientes de General Atlantic General Atlantic, con 50 millones de dólares en capital y 20 millones en deuda de HSBC, los cuales estaban destinados a consolidar sus operaciones en México
Cierre sin aviso y falta de comunicación
La directora comercial y cofundadora de Todo Marisco, Andrea Rodríguez Acosta, explicó que no tuvieron ningún indicio del cierre definitivo del supermercado digital.
“Todavía el 12 de diciembre tuve comunicación normal con ellos, así que no lo vimos venir… Incluso te puedo decir que la última orden de compra subió más del doble y lo vimos normal porque creímos que probablemente era para la temporada más fuerte de consumo del año, pero nada tan inusual”, dijo en entrevista en la que prefirió no precisar fechas ni cantidades debido a que sus abogados están revisando el caso.
Añadió que se enteró del cierre de Jüsto el lunes 15 de diciembre, cuando ingresó a la plataforma para hacer su pedido semanal, ya que también era cliente de la firma y vio el mensaje anunciando el fin de operaciones.
Más tarde ese mismo día, recibió un correo directo a la cuenta registrada para contacto de compras, confirmando la noticia. “Fue en automático, ni siquiera hubo aviso previo personalizado”, aseguró en entrevista.
Andrea Rodríguez subrayó que más allá de señalar o linchar a Jüsto por cerrar sin previo aviso a los proveedores, entiende las dificultades que puede enfrentar un emprendimiento, ya que su propia empresa, con cinco años de trayectoria, también está tratando de salir adelante, lo que realmente quiere destacar es la falta de comunicación por parte de la plataforma.
“Apoyamos a nuestros proveedores y ellos nos apoyan, por eso entiendo ambos lados y los riesgos que existen. Pero aquí el problema es la falta de transparencia porque se cerraron todos los canales de comunicación y los trabajadores fueron despedidos ese mismo día”, explicó.
Comentó que apenas en mayo de 2025 iniciaron la relación comercial con Jüsto, proveyéndoles camarón empaquetado en atmósfera modificada, tal como lo hacen con otros grandes retailers como Grupo La Comer, Chedraui y H-E-B.
Deja un hueco entre proveedores
Para el responsable de ventas de Solhimex, Israel Rodríguez, el cierre de Jüsto también fue “sorpresivo”. En su caso, aún tienen dos facturas pendientes de cobro.
En entrevista comentó que ellos fueron proveedores del supermercado digital desde hace cinco años, y en este tiempo habían trabajado de manera ordenada y con pagos puntuales, por eso llamó la atención que, sin previo aviso, se anunciara el cierre.
“Nosotros nos enteramos por un comunicado que nos mandaron alrededor de las 12:00 del día, poco antes de que les avisaran a sus empleados la misma noticia a las 8 de la mañana del 15 de diciembre”, precisó luego de comentar que a partir de ese momento no han recibido respuesta a sus correos por parte de ningún miembro de la plataforma de entrega de alimentos.
Israel Rodríguez abundó que previamente no había indicios del cierre del Jüsto, ya que les solicitaron, días antes, las promociones del mes y recién habían realizado la que sería su última entrega.
“La sorpresa fue ‘wow, cerraron’. El tema es que no se hizo con anticipación, sino que se hizo con alevosía y ventaja. Entonces, eso nos da toda la certidumbre de que el pago va a ser difícil de recuperar y creo que en el mismo caso están todos los proveedores”, manifestó.
“Afortunadamente no son montos que nos hagan perder el sueño, pero como negocio es la pérdida de un cliente que fue bueno y puntual en los pagos”, acotó.
Durante la entrevista, Israel Rodríguez comentó que hasta la semana pasada intentó comunicarse con la empresa sin obtener respuesta y aunque los correos sí llegan al destinatario y son leídos, no recibe ninguna confirmación ni seguimiento.
Incluso, aseguró que las pocas personas que lograron responder solo reiteraron la información del comunicado oficial. Mencionó que el director general y el responsable comercial están desaparecidos, mientras que algunos otros trabajadores ya se encuentran laborando en otras empresas.
Solhimex producía ocho artículos de marca propia para Jüsto, entre ellos fibras de cocina, fibra de acero, trapos de microfibra y jergas. Estos pedidos representaban un 10% de los que suelen recibir minoristas como Walmart.
Jüsto llegó a captar entre el 3 y el 5% del mercado, principalmente durante la pandemia, dijo el entrevistado. Tenía fuerte presencia en Ciudad de México, Monterrey, Puebla, Cuernavaca, Guadalajara y otras ciudades importantes.
Más tardé buscó alianzas con plataformas como Amazon y Didi para aumentar su presencia y mantenía reuniones anuales con sus proveedores para informar sobre sus planes.
Aseguró que la firma “abrió una oportunidad para las pymes y con su cierre deja un hueco y una oportunidad de mercado que alguien la va a aprovechar”.
“Para el ecosistema de retail en México es una pena que se vaya una empresa que apostó por una manera diferente de hacer la comercialización. En temas de ética de cómo fue su salida sí fue agridulce porque tal vez lo pudo haber hecho mejor con los proveedores que estuvimos con ellos desde el principio”, opinó.
“Si se hizo con dolo qué mal porque ¿dónde estamos parados como sociedad? Si se hizo por una mala administración, todas las empresas grandes y pequeñas tienen malas administraciones, pero tampoco sería una justificación”, concluyó.