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Toyota creció demasiado rápido: Toyoda
Ante legisladores de EU, el presidente del fabricante japonés admitió que el retiro de vehículos no resolvería "completamente" los problemas de aceleración involuntaria.
Washington.- Los dirigentes del constructor japonés Toyota afrontaron las críticas y preguntas de congresistas estadounidenses este martes al inicio de dos días de audiencias y el presidente ejecutivo Akio Toyoda admitió que su grupo había registrado un crecimiento demasiado rápido.
"Temo que el ritmo al cual nos desarrollamos haya sido demasiado rápido", afirmó Toyoda en la audiencia del Comité de energía y comercio de la Cámara de Representantes.
El comité también escuchó al director de operaciones del constructor japonés en Estados Unidos, Jim lentz, quien admitió que los masivos retiros de vehículos relacionados con los problemas de alfombras y pedales de aceleración bloqueados no resolverían "completamente" los problemas de aceleración involuntaria en modelos Toyota.
"Necesitamos seguir teniendo vigilancia y seguir investigando todas las quejas que recibimos de nuestros consumidores, cosa que no hemos hecho bien en el pasado", dijo Lentz.
Preguntado con insistencia por un legislador, el responsable admitió que Toyota "no descartaba" totalmente que los sistemas electrónicos pudieran haber ocasionado los problemas de aceleración involuntaria, pero insistió en varias ocasiones en que el grupo no había encontrado pruebas que corroboraran esa hipótesis.
Por fin, prometió que la casi totalidad de los modelos Toyota 2011 vendidos en Estados Unidos serían equipados con un interruptor para parar el vehículo en caso de emergencia.
Al abrir la sesión, el demócrata Bart Stupak (Michigan), que dirige las investigaciones del Comité, había expresado sus dudas sobre la fiabilidad de los sistemas electrónicos de los vehículos Toyota y sobre los controles de la agencia de seguridad en el transporte estadounidense al respecto, preguntándose si ésta habría sido "demasiado condescendiente con el sector" automotor.
También acusó a Toyota de haber "engañado a los consumidores estadounidenses" en sus declaraciones sobre los problemas de aceleración súbita.
Por su parte, Henry Waxman, presidente del Comité, se declaró "decepcionado por la reacción de Toyota a los problemas de aceleración involuntarias", origen de los retiros masivos del constructor para el control de los vehículos, por un total de 9 millones en el mundo, 6 millones en Estados Unidos.
Los esfuerzos de Toyota para tranquilizar al Comité sobre su conducta futura no bastaron para atenuar la ira de Rhonda Smith, una de las víctimas de las aceleraciones incontrolables en modelos del fabicante japonés.
Con voz temblante, esta mujer oriunda de Tennessee le contó al Comité como creyó que se iba a morir cuando, en una autopista, su lujoso coche sobrepasó los 160 kilómetros por hora sin que ella lo quisiera.
"Debería darle vergüenza, Toyota, por estar tan ávido. Y debería darle vergüenza, NHTSA, por no hacer su trabajo", se enojó Smith, acusando a Toyota y a la Administración Nacional de Seguridad en el Transporte (NHTSA por sus siglas en inglés) de haber ignorado sus quejas tras su traumatizadora experiencia.
Por su parte, el secretario de Transportes Ray LaHood, debía defender su gestión y la NHTSA, según una copia de su discurso distribuida anticipadamente a los periodistas.
"Desde que asumí funciones 13 meses atrás, dije que la seguridad era la prioridad número uno del departamento. Quiero pensar que hemos dado muestras de este compromiso", señala el texto. "El llamado de Toyota es un problema muy serio y lo tratamos seriamente", agrega.
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